El Gobierno participa de una cumbre de minerales críticos armada por Trump para recortar la influencia de China

El Gobierno participa de una cumbre de minerales críticos armada por Trump para recortar la influencia de China

Con el canciller Quirno en Washington, la Casa Rosada se alineó con la estrategia impulsada por la administración republicana. Mientras EE.UU. busca cortar la dependencia de China, la Argentina ofrece litio y recursos sin debatir condiciones, impactos ni beneficios locales.

El canciller Pablo Quirno participó este miércoles en Washington de una cumbre sobre minerales críticos convocada por Estados Unidos diseñado explícitamente para reducir la influencia de China en el control de insumos clave para la transición energética, la industria tecnológica y la defensa. La reunión es presidida por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, y reúne a funcionarios de la Comisión Europea y de países como Australia, Corea del Sur, Israel, India y la República Democrática del Congo.

La presencia argentina se inscribe en la estrategia de alineamiento sin matices del gobierno de Javier Milei con la política exterior de Donald Trump, que busca reconfigurar las cadenas globales de suministro de minerales estratégicos como el litio, el cobre, el cobalto y las tierras raras. Washington impulsa acuerdos con países productores para garantizar abastecimiento “seguro” y por fuera de la órbita china, que hoy domina buena parte del procesamiento y la comercialización global.

Desde la Cancillería, Quirno presentó la participación argentina como una oportunidad para “atraer inversiones” y consolidar al país como proveedor confiable de minerales críticos. Sin embargo, el Gobierno evitó cualquier referencia pública a condiciones de explotación, agregado de valor, controles ambientales o beneficios fiscales, en un sector marcado por regímenes de excepción, baja recaudación y conflictos socioambientales persistentes en las provincias mineras.

Argentina llega a la cumbre como uno de los principales productores mundiales de litio, pero también como un país que exporta materia prima casi sin procesamiento, con empresas mayoritariamente extranjeras y un marco regulatorio cada vez más flexible. En ese esquema, el litio y otros minerales aparecen más como moneda de cambio geopolítica que como una palanca efectiva de desarrollo industrial. La iniciativa estadounidense apunta a diversificar proveedores y reducir la dependencia de China, pero no cuestiona el modelo extractivo ni las asimetrías entre países centrales y periféricos.

Ayer Quirno reveló en sus redes sociales que se reunió con Gary Nagle, CEO de Glencore, una de las mayores productoras de commodities del mundo, que impulsa en la Argentina dos proyectos mineros vinculados a la producción de cobre —El Pachón, en San Juan, y MARA, en Catamarca—. También tuvo una reunión cerrada en el Atlantic Council con empresas de minería, agroindustria, tecnología, energía y consumo masivo, y representantes del Departamento de Comercio de EE.UU. y del Banco Interamericano de Desarrollo. “El mensaje fue claro: Argentina tiene su macroeconomía ordenada, ofrece previsibilidad, reglas claras y un RIGI que vuelve a hacer viable invertir en el país”, enfatizó Quirno.

MC