Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124


Aunque proyectan una imagen de gran confianza en sí mismos, en el fondo suelen ocultar una marcada inseguridad y una elevada sensibilidad frente a las críticas. Este patrón de conducta tiende a generar conflictos en distintos aspectos de la vida, incluyendo las relaciones personales, el rendimiento en el trabajo y el desempeño en el ámbito educativo.
CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS NARCISISTAS SEGÚN LA PSICOLOGÍA
En la actualidad, este concepto se entiende como un rasgo dentro de la estructura de la personalidad, vinculado a la forma en que las personas preservan una imagen positiva de sí mismas, sostienen su autoestima y buscan validación externa. La especialista Carolina Palavezzati de la Fundación Aigle remarcó que se trata de un continuo que puede ir desde una característica normal hasta convertirse en una problemática clínica.
Además, señaló que resulta natural y saludable querer sentirse valorado, seguro y reconocido por los demás, como cuando alguien recibe elogios por un buen desempeño laboral. El inconveniente surge cuando la necesidad de aprobación se vuelve excesiva y la persona recurre a mecanismos poco sanos para proteger su autoimagen, lo que puede afectar tanto su bienestar como sus vínculos.
Por su parte, Sabina Alcarraz, psicóloga clínica y psicoterapeuta, describió el trastorno narcisista de la personalidad (TNP) como un patrón rígido y estructurado, difícil de modificar. Según explicó, se caracteriza por una marcada falta de empatía, una necesidad constante de admiración y una fantasía de grandiosidad. Estas personas suelen verse como superiores en inteligencia, apariencia o éxito, aunque esa percepción muchas veces no coincide con su desempeño real en ámbitos académicos o profesionales.
Alcarraz también destacó que quienes presentan este trastorno suelen ser extremadamente sensibles a las críticas y tienen dificultades para la autorreflexión o la autocrítica, debido a su sentimiento de superioridad. Se perciben como individuos especiales y únicos, convencidos de que solo unos pocos pueden comprenderlos, lo que se relaciona con la llamada “fantasía de éxito”.
Asimismo, explicó que un alto nivel de narcisismo implica sentirse superior, especial y único, vivir inmerso en fantasías vinculadas al poder, el éxito, la belleza o el amor ideal, y buscar admiración constante. Estas personas tienden a manipular a los demás, muestran escasa empatía, pueden comportarse de forma fría, arrogante o altanera, y reclaman privilegios como si fueran derechos.
Entre las conductas frecuentes, Palavezzati indicó que frente a la crítica o el rechazo suelen reaccionar de manera defensiva, con enojo, agresividad o culpando a otros. Su estado de ánimo puede cambiar bruscamente cuando no se sienten validados, apareciendo emociones intensas como ira, vergüenza, celos o inestabilidad emocional, ya que su autoestima depende en gran medida del reconocimiento externo.
También pueden manifestar actitudes crueles o perder inhibiciones sociales, mostrando comportamientos controladores, manipuladores o despectivos, lo que dificulta la construcción y el mantenimiento de amistades o relaciones estables. En posiciones de poder, según Alcarraz, es común que exhiban conductas agresivas o explotadoras, maltratando a subordinados y reforzando una imagen de soberbia y autoritarismo, detrás de la cual suele existir una autoestima frágil.
Palavezzati agregó que la necesidad de admiración puede hacer que estas personas resulten carismáticas y encantadoras al inicio de una relación. Sin embargo, su déficit empático limita la posibilidad de construir vínculos profundos y duraderos. Para sostenerlos, pueden recurrir a estrategias manipuladoras, como aislar a la otra persona de su entorno cercano, debilitar su autoestima mediante críticas o atribuirle culpas.
Reconocer estos patrones, señalaron las especialistas, permite establecer límites más saludables y decidir hasta qué punto involucrarse. Recomiendan no aislarse, mantener redes de apoyo —como amigos, familiares o profesionales— y, si el vínculo resulta dañino, considerar tomar distancia o finalizar la relación.
Finalmente, Alcarraz subrayó que convivir con una persona narcisista suele ser complejo, ya que tienden a generar relaciones tóxicas y a vincularse con personas sumisas o fácilmente manipulables.
Concluyó que se trata de personalidades potencialmente destructivas, por lo que es fundamental proteger el equilibrio psicoemocional, fortalecer la autoestima y revisar de forma constante el bienestar personal, dado que estos vínculos pueden afectar seriamente la salud mental, el rendimiento individual y la calidad de vida.