El nuevo Ringo Starr: como fue la impactante transformación de Barry Keoghan para la película de Los Beatles

El nuevo Ringo Starr: como fue la impactante transformación de Barry Keoghan para la película de Los Beatles
La esperada película biográfica sobre The Beatles continúa generando expectativa en todo el mundo, y en las últimas horas volvió a captar la atención del público tras conocerse detalles del trabajo de caracterización de Barry Keoghan para interpretar a Ringo Starr. El actor irlandés, reconocido por sus papeles intensos y versátiles, sorprendió con un cambio físico y artístico que promete convertirse en uno de los puntos más comentados del proyecto cinematográfico.

La producción busca recrear con fidelidad la historia y el espíritu de la mítica banda de Liverpool, y cada avance relacionado con el elenco genera enorme repercusión entre fanáticos y cinéfilos. En ese contexto, la transformación de Keoghan no solo implicó un reto estético, sino también un trabajo profundo para capturar gestos, actitudes y la esencia del legendario baterista.

CÓMO FUE LA IMPRESIONANTE TRANSFORMACIÓN DE BARRY KEOGHAN

El actor irlandés sorprendió al aparecer con un cabello mucho más largo, abundante y desprolijo, un estilo que evocó inmediatamente la imagen clásica que Ringo Starr popularizó en los primeros años de éxito de The Beatles.

Este look, inspirado en el emblemático corte “moptop”, remite de forma directa a la estética que marcó a la banda británica durante los años sesenta y dejó ver que Keoghan encaró una preparación meticulosa para asumir el papel, acorde a su reputación de intérprete comprometido con transformaciones profundas.

La construcción del personaje no se limitó al aspecto físico. Para lograr una representación convincente, Keoghan trabajó en su postura, en la manera de moverse y en pequeños gestos cotidianos con el objetivo de acercarse al estilo relajado y particular que caracterizaba al baterista del grupo. Cada detalle fue pensado para reproducir tanto su imagen como su presencia escénica.

El propio actor contó en entrevistas que verse caracterizado fue un punto de inflexión en su preparación, ya que ese cambio externo le permitió comenzar a interiorizar al personaje y comprender mejor la personalidad y la dinámica que Ringo tenía dentro de la banda.

El proceso incluyó además un intenso entrenamiento físico y musical que se extendió durante más de cuatro meses. Keoghan se dedicó a perfeccionar la técnica en batería, la coordinación de movimientos y la resistencia necesaria para las escenas musicales, un trabajo exigente que incluso le dejó marcas y ampollas en las manos producto de la práctica constante.