El Senado sesiona para aprobar la reforma laboral frente a la movilización convocada por los sindicatos

El Senado sesiona para aprobar la reforma laboral frente a la movilización convocada por los sindicatos

Patricia Bullrich logró introducir cambios en la ley y confía que tendrá más de 40 votos a favor. La CGT, sindicatos combativos y agrupaciones políticas movilizan a la plaza del Congreso. Las modificaciones en el proyecto que todavía se están modificando.

Milei cedió y Bullrich anuncia una treintena de cambios para aprobar la reforma laboral

Patricia Bullrich está confiada. Todavía no hay una versión final del proyecto de reforma laboral que se debatirá en el recinto, pero está convencida de que, cuando llegue el momento de votar, tendrá más de 40 votos con los que aprobar la ley de modernización laboral. La senadora libertaria logró convencer a Javier Milei para introducir modificaciones y, a cambio, los senadores del radicalismo, el PRO y gran parte de las fuerzas provinciales le prometieron su apoyo. 

La sesión comenzará a las 11 en un clima tenso de fuerte conflictividad social. Desde el mediodía, sindicatos y organizaciones sociales y políticas convocarán a movilizar a la Plaza del Congreso en contra de la reforma laboral. La CGT, que definió no avanzar con un paro general y negoció, hasta último momento, con el Gobierno para modificar algunos artículos, convoca a partir de las 14:30 en Hipólito Yrigoyen y Solis. 

Prometen una convocatoria masiva: pese a que algunos negociadores de la central sindical pudieron celebrar algunos cambios de último momento al proyecto original –como el sostenimiento del 6% de aportes patronales a las obras sociales– todavía hay puntos que quiere negociar. Por lo que el objetivo es continuar presionado. 

Patricia Bullrich escoltada por Eduardo Vischi (UCR) y Martín Goerling (PRO)

Algunos sindicatos más combativos, como la Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM), Aceiteros, las dos CTA y ATE convocan, además, a un paro y movilización. Los trabajadores del Hospital Garrahan, a su vez, realizarán un acto en el hospital y, luego, movilizarán hacia el Congreso. Los partidos de izquierda también marcharán, así como el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la agrupación que lidera Axel Kicillof. El gobernador bonaerense planea ir también a la marcha. 

Mientras sindicatos y organizaciones políticas rodean el Congreso, el Palacio, ya vallado desde el martes a la noche, sesionará para avanzar con la reforma laboral de Javier Milei. Aunque no la versión original, ya que el ala pragmática del Gobierno –que lidera Bullrich, y que está integrada también por Santiago Caputo y Diego Santilli– ganó la pulseada interna y logró convencer a Milei de introducir cambios en el proyecto de ley

Con estas modificaciones, que se continuarán negociando hasta último momento, Bullrich está convencida de que tendrá el número para aprobar la ley. La jefa del oficialismo en el Senado dio, el martes a la tarde, una conferencia de prensa escoltada por el jefe de bloque radical, Eduardo Vischi, y su par del PRO, Martín Goerling Lara, como una muestra de que la reforma laboral era un proyecto de consenso. Y, como tal, tendría el apoyo de casi todos los senadores opositores y aliados. Incluso con algunos votos peronistas. 

Victoria Villarruel presidirá la sesión

En la reunión de labor parlamentaria, donde Bullrich coordinó la organización de la sesión con los jefes de bloque opositores, se fijó que se daría un tiempo de 20 minutos de discurso a cada senador. Por lo que se espera una sesión larga. La votación, a su vez, será por título: una victoria de la ex ministra, que busca evitar que los senadores peronistas le abran el proyecto y le eliminen, uno por uno, algunos artículos en particular. 

Los cambios en el proyecto

Uno de los cambios más esperados por los gobernadores aliados fue la decisión de eliminar el artículo que bajaba las alícuotas del impuesto a las Ganancias. Los mandatarios provinciales le habían advertido a Santilli que esta reforma impositiva desfinanciaría a las provincias –ya que el impuesto es coparticipable– y, tras el visto bueno de Luis “Toto” Caputo, Bullrich pudo anunciar que se modificaba. 

El tango se baila de a dos. En este acuerdo el gobierno propuso una rebaja de Ganancias, los senadores pidieron una mirada más integral. Creo que no hay ganadores o perdedores. Creo que hay un acuerdo en el que se aceptan las miradas”, señaló Bullrich, durante la conferencia de prensa del martes.

Otro cambio fue el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una creación de Federico Sturzenegger para financiar las indemnizaciones por despidos de las empresas. La versión original proponía financiar el FAL con el 3% de aportes patronales que las empresas derivan a la seguridad social, es decir a las jubilaciones. La nueva versión, en cambio, destinará el 1% de los aportes, en el caso de las empresas grandes, y el 2,5% en el caso de las PYMES

La CGT moviliza en contra de la reforma laboral

Los sueldos seguirán siendo “dinámicos” –es decir, que pueden ser reducidos por la empresa–, pero tendrán que ser depositados, sí o sí, en entidades bancarizadas. Originalmente se había habilitado para billeteras virtuales, en un guiño a Mercado Pago, pero finalmente se terminó definiendo que el cobro sería solo a través de bancos. “El salario es muy importante y no todos tienen las mismas exigencias. Los bancos si no reciben el dinero pagan igual. Pero una billetera virtual, sin capacidad de nada, cobra y se lleva el salario de los trabajadores”, explicó la ex ministra de Seguridad.

La CGT, mientras tanto, logró sostener el 6% de aportes patronales destinados a las obras sociales –el Gobierno lo quería bajar al 5%– y sostener, durante dos años, la obligatoriedad de las cuotas solidarias. Los aportes solidarios, que los trabajadores destinan para financiar a los sindicatos, tendrán un tope del 2%. En el Gobierno advierten, sin embargo, que la redacción de este artículo (el 128) seguirá generando conflictos con la CGT porque la central sindical seguirá presionando para modificarlo. 

Las asociaciones empresarias también consiguieron lo suyo: el Gobierno había amagado con eliminar los aportes obligatorios para financiar a las cámaras empresariales, pero Javier Milei terminó aceptando establecer la obligatoriedad de un aporte del 0,5%. 

Patricia Bullrich a la salida de la cumbre de la mesa política en Casa Rosada

La ultraactividad de los convenios colectivos continuará estando limitada, con una diferencia: la Secretaría de Trabajo, que hoy conduce Julio Cordero, no estará ya facultada a suspender de oficio la homologación del convenio colectivo. Sí se establece, en cambio, que podrá suspenderse “por petición de cualquiera de las partes legitimadas”. Es decir que los empresarios podrán pedir suspender los convenios colectivos una vez vencidos. 

El cambio de la prevalencia de los convenios colectivos, en cambio, continuará vigente en el proyecto que se debatirá el miércoles. Milei rechazó el pedido de sostener la prevalencia de los convenios por actividad por sobre los de empresa, por lo que Bullrich terminó anunciando que la reforma laboral insistirá en su versión original. Es decir: un convenio de ámbito menor –por empresa o por territorio– tendrá prelación por sobre un convenio de ámbito mayor, sea por actividad o nacional. 

El fraccionamiento de las vacaciones, el banco de horas que elimina las horas extra y la disminución de las indemnizaciones, en cambio, seguirán vigentes.

MCM/MG