Río con playas destacadas y un atardecer inolvidable: así es la escapada perfecta para hacer un fin de semana

Río con playas destacadas y un atardecer inolvidable: así es la escapada perfecta para hacer un fin de semana
A pocas horas de la Ciudad, existe un destino que combina río, playas amplias y puestas de sol que se convierten en verdadero espectáculo natural. Ideal para cortar la rutina sin planificar un viaje largo, se consolida como una de las Escapadas de fin de semana ofrece aire libre, arena y el sonido constante del agua como protagonistas.

A orillas del río Paraná, Ramallo se posiciona como una de las opciones más atractivas para un viaje diferente sin alejarse demasiado de Buenos Aires. Durante el día, los balnearios y paradores ofrecen el escenario ideal para descansar frente al río, practicar deportes náuticos o compartir un plan con amigos y familia

CÓMO ES LA ESCAPADA COSTERA PARA DISFRUTAR DEL CALOR EN EL FIN DE SEMANA

A poco más de dos horas de la Ciudad de Buenos Aires, por la Ruta Nacional 9, Ramallo se despliega a orillas del imponente río Paraná, protagonista absoluto del paisaje. Allí, el cauce se ensancha frente a la ciudad y su comportamiento puede variar entre la calma serena y la intensidad que trae la sudestada. La playa, de unos tres kilómetros de extensión, fue ganada al río gracias al relleno proveniente del dragado del canal por donde circulan barcos cargueros desde la década del 90.

Desde el Balneario Municipal y los distintos paradores distribuidos a lo largo de la costa, es posible almorzar con vista al agua o embarcarse en paseos en lancha que recorren las islas cercanas, un barco hundido y la costa entrerriana. Entre las opciones más elegidas aparece Atrappe, un parador con terraza frente al río donde se pueden disfrutar cervezas y picadas mientras cae el sol.

A unos 20 kilómetros se ubica un importante polo industrial donde funcionan cerca de 200 empresas, entre ellas Ternium Siderar y Loma Negra. Esta actividad explica los controles semanales de calidad del agua. Sin embargo, el pueblo mantiene un ritmo pausado: bicicletas que van y vienen, saludos al pasar, perros en las veredas, lanchas y barcazas cerealera surcando el Paraná, y atardeceres que se convierten en el gran espectáculo cotidiano.

Para llegar desde Buenos Aires, se toma la Autopista Panamericana ramal Escobar-Campana y luego la Ruta 9 hasta el acceso que conduce directamente a la ciudad.