Productivista, católica y federal: el perfil que construye Villarruel mirando al peronismo mientras se aleja del Gobierno

Productivista, católica y federal: el perfil que construye Villarruel mirando al peronismo mientras se aleja del Gobierno

Un tuit contra el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que suspendió los aranceles de Trump como munición en la interna libertaria. La cumbre con un gobernador kirchnerista en la que la vice aseguró que «la que gobierna es Karina». Intermediaria con la Iglesia frente al debate por la baja de edad de imputabilidad.

Victoria Villarruel tiene una fantasía: convertirse en el rostro “productivista” y “nacional” de un proyecto conservador alternativo a Javier Milei. El vínculo con el presidente está roto debido a la animadversión de Karina Milei y la vicepresidenta sabe que, si quiere un futuro político, tendrá que ser por fuera de una boleta de La Libertad Avanza. Por eso recorre el país, sondea y hace guiños. En una reunión con el gobernador Ricardo Quintela, la vice aprovecha para deslizar que le gustaría formar parte de “un proyecto mayor”. Unos días después, tuitea que no se pueden abrir libremente las exportaciones. Chucea al Gobierno y espera

La vicepresidenta va tanteando cuándo intervenir para diferenciarse del Gobierno. El mes pasado fue con los incendios en Chubut y la visita a Epuyén. Ahora, con la apertura de importaciones y el incremento del cierre de empresas. La excusa fue el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló los aranceles de Donald Trump, pero el mensaje tenía un destinatario claro: la política aperturista de Milei.

“La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales. Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo”, lanzó la vice, parafraseando una consigna –“nacionalismo versus globalismo”– que se escucha entre algunos sectores marginales del peronismo. 

Villarruel trabaja, a conciencia, en un perfil con el que posicionarse de cara a 2027: productivista, federal y cristiana. Trabaja, para lograrlo, junto a Mario “Pato” Russo, uno de los consultores que trabajó, en 2021, en la construcción de La Libertad Avanza e integra, hace un año, el círculo chico de la vice. Es uno de los pocos: el círculo de Villarruel se viene estrechando y estrechando hace un tiempo, dado que confía en muy poca gente. Echó al jefe de los “villarruelines”, Juan Martín Donato y, desde entonces, se rodea casi exclusivamente de Russo, Claudia Rucci, hija del sindicalista asesinado por Montoneros, y Claudio Gallardo, un militar retirado que está a cargo de la Seguridad en el Senado. 

La presidenta del Senado está convencida de que, pese a su rol institucional, los puentes con Casa Rosada están irremediablemente rotos. No por Milei, insiste, sino por su hermana Karina. “El presidente es Milei, pero quien gobierna es la hermana. Y yo no me voy a subordinar a Karina”, afirmó, hace una semana, en una reunión con funcionarios y dirigentes peronistas de La Rioja, en donde gobierna Ricardo Quintela.

Victoria Villarruel junto al gobernador Ricardo Quintela

La cumbre con Quintela, un gobernador kirchnerista abiertamente enfrentado con el Gobierno, fue un gesto en sí mismo. Como parte de la construcción de su perfil “federal”, Villarruel recorrió casi todo el país en el último año: participa de festividades locales, se reúne con gobernadores –muchos peronistas, como Osvaldo Jaldo o Gildo Insfrán– y lo comunica todo a través de su ecosistema digital de páginas web y cuentas no oficiales. En el encuentro con Quintela, sin embargo, fue más allá y aseguró, ante los asistentes, que estaba buscando “ser parte de un proyecto mayor”.

La vice no habló de candidaturas, pero sí blanqueó que no le cerraba la puerta a conversar con un sector del peronismo. Y que, si ella estaba fuera del Gobierno, no era por decisión de ella. Sino por Karina Milei. 

Villarruel coquetea con un sector del peronismo del interior que, enemistado con Cristina Fernández de Kirchner, no le escapa a las alquimias más extravagantes. No es el caso de Quintela, quien rompió y se amigó con CFK y trabaja, ahora, en la candidatura presidencial de Axel Kicillof. Pero sí de otros sectores del peronismo que, frente a la crisis de liderazgo que atraviesa el partido, están a la pesca de nuevas alianzas y candidaturas. Algunos, con el pastor influencer Dante Gebel. Otros, con Villarruel. 

Victoria Villarruel y Patricia Bullrich, cara a cara durante la jura de los nuevos senadores.

La vice, mientras tanto, se mueve con comodidad entre el peronismo más anti kirchnerista. Considera que puede compartir una agenda de trabajo orientada a “la producción y el federalismo” y se recuesta en las encuestas que le llegan a su equipo de comunicación, que le aseguran que un 19% de la población la “votaría” y otro 36% “podría votarla”. 

El objetivo es mostrarse como un puente entre el Gobierno y algunos actores distanciados o enemistados con los hermanos Milei. Es el caso de los gobernadores o las empresas o, incluso, a veces, la Iglesia Católica. Villarruel, que es católica pero que asiste a una iglesia lefebvrista (una corriente ultraconservadora que da las misas en latín y de espaldas a la congregación), suele dar participación a organizaciones cristianas en el Senado. A veces organiza charlas –como una del “Día del niño por nacer”– y otras los convoca a participar de debates de leyes.

Esto último fue lo que pasó la semana pasada, cuando Villarruel intervino para coordinar una reunión informal entre la Pastoral Social y senadores de diferentes partidos sobre la reforma del régimen penal juvenil. El proyecto, que baja de 16 a 14 años la edad de imputabilidad, se tratará el próximo jueves en el Senado y la Iglesia tiene una firme postura en contra. Villarruel funcionó como lazo entre la Conferencia Episcopal y los senadores, aunque advierte que en calidad de presidenta del Senado: la vice señala que ella no organizó el encuentro, sino que simplemente funcionó como intermediaria institucional de un pedido de la Iglesia.

La presidenta del Senado, Victoria Villarruel

La vice, sin embargo, no está 100% de acuerdo con el proyecto del Gobierno. Acompaña la decisión de bajar la edad de imputabilidad, pero mantiene sus reparos respecto al proyecto impulsado por Patricia Bullrich. En su entorno anticipan, incluso, que podrá pronunciarse respecto al tema antes de que se sancione la ley.

La respuesta del Gobierno

En Casa Rosada no pasan desapercibidas estas maniobras y salieron a responderle. El encargado fue el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que responde directamente a la hermana presidencial. “Ella tiene la libertad en dos años de tomar el camino que le parezca mejor como cualquier argentino. Claramente ha tomado una postura que no coincide con los intereses nuestros ni de los argentinos. A nosotros nos da lo mismo”, lanzó Adorni, en declaraciones radiales, y agregó que ella “no toma decisiones ni es parte de la gestión”. 

En el Gobierno descuentan que Villarruel no integrará la boleta presidencial en 2027, por lo que ya empezaron a sondear nombres. Bullrich es una de las que tiene expectativas de ser candidata a vicepresidenta de Milei si Karina termina eligiendo a Adorni, por sobre ella, para competir por la Jefatura de Gabinete. No es la única: según afirmó un gobernador peronista a elDiarioAR, su par salteño, Gustavo Sáenz, también aspira a ocupar ese lugar.

MCM/CRM