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La implicación de EEUU e Israel en el conflicto crece al tiempo que Irán aumenta sus ataques en respuesta a la ofensiva de Trump y Netanyahu, quienes advierten de que la campaña militar puede durar cuatro o cinco semanas
La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán entra en su cuarto día. Y cada vez se complica más y salpica a más países, al tiempo que Donald Trump y Benjamín Netanyahu redoblan la implicación de sus países y anuncian que los bombardeos pueden durar “cuatro o cinco semanas”. Trump, además, lamentó la escasez del material militar más avanzado por las armas suministradas por Joe Biden al presidente ucraniano Volodímir Zelenski, a quien calificó despectivamente como PT Barnum, un conocido charlatán y embaucador estadounidense del siglo XIX.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por su parte, intentó descartar que el conflicto podría convertirse en una “guerra interminable” en Oriente Medio. En una entrevista en Fox News, Netanyahu afirmó: “Esta no es una guerra sin fin. De hecho, es algo que dará paso a una era de paz que ni siquiera hemos imaginado”. Netanyahu declaró que la Operación Furia Épica crearía las condiciones “para que el pueblo iraní tome el control de su destino, forme su propio gobierno elegido democráticamente” y pueda “liberarse del yugo de esta maquinaria del terror”.
Netanyahu defendió los bombardeos con el argumento de impedir que la República Islámica adquiriera un arma nuclear, sin pruebas de que estuviera más cerca de obtenerla. Esas afirmaciones, repetidas por el presidente de EE.UU., contradicen las informaciones de los servicios de información de EE.UU., que determinó que Irán está a casi una década de desarrollar un misil balístico intercontinental “militarmente viable”.
Como consecuencia de los ataques, la Media Luna Roja calcula 787 personas en Irán, según su último balance publicado este martes.
Mientras tanto, Irán está respondiendo a la ofensiva de Washington y Tel Aviv, hasta el punto de alcanzar con drones la embajada de EE.UU. en Riad (Arabia Saudí), causando importantes daños materiales.
El Ministerio de Defensa saudí confirmó el ataque y señaló que provocó “un incendio limitado y daños materiales menores”, pero no informó de heridos.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) de Irán anunció, por su parte, que había iniciado esfuerzos para destruir “centros políticos estadounidenses” en la región: “La explosión en la embajada de Washington en Riad, capital de Arabia Saudí, es un paso en esa dirección”.
Donald Trump declaró a NewsNation que su respuesta al ataque contra la legación diplomática se conocerá “pronto”.
La Embajada de EE.UU. en Riad se encuentra entre varias instalaciones militares y diplomáticas estadounidenses que fueron blanco de Irán. CNN informó también que la embajada de EE.UU. en Kuwait también fue atacada el domingo y el lunes.
En efecto, Teherán también atacó Israel y diversos países del Golfo, incluidas instalaciones energéticas en Qatar.
Lugares considerados seguros en la región, como Dubái, fueron blanco de ataques; los precios de la energía se dispararon; y los aliados de Estados Unidos se comprometieron a ayudar a detener los misiles y drones iraníes.
Los mercados mundiales se están viendo sacudidos al extenderse los combates por una región vital para el suministro energético.
El mayor impacto energético se produjo en los precios del gas natural, que subieron más de un 40% en Europa cuando QatarEnergy, uno de los principales proveedores, detuvo la producción de gas natural licuado tras el ataque a sus instalaciones.
El petróleo estadounidense subió un 6,3%, hasta los 71,23 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, subió un 6,7% y se situó en 77,74 dólares por barril, informa The Associated Press. El aumento de los precios del petróleo aumenta la posibilidad de que la gasolina sea más cara, así como el aumento de los precios de otros productos, en un momento en que la población de muchos países se ve afectada por la inflación.
La refinería de petróleo Ras Tanura de Arabia Saudita fue atacada por drones, pero sus defensas derribaron las aeronaves, según informó un portavoz militar a la agencia estatal de noticias Saudi Press Agency. La refinería tiene una capacidad de más de medio millón de barriles de petróleo crudo al día.
Un punto clave en este sentido también es el estrecho de Ormuz, en el extremo sur del golfo Pérsico, por donde pasa el 20% del suministro mundial de petróleo.
El tráfico de petroleros se redujo drásticamente debido a la interrupción de los sistemas de navegación por satélite. Además, el Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido informó de ataques a varios buques en la zona a ambos lados del estrecho y advirtió de un aumento de las interferencias electrónicas en los sistemas que muestran la ubicación de los buques, informa AP.
EE.UU., por su parte, ordenó la salida de sus ciudadanos de 14 países de Oriente Próximo.
“Los golpes más duros aún están por llegar por parte del ejército estadounidense”, amenazó el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, a los periodistas antes de informar a los miembros del Congreso sobre la operación en Irán.
Mientas tanto, los bombardeos de Washington y Tel Aviv alcanzaron el palacio de Golestán en Teherán, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO “El palacio de Golestán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, resultó dañado tras un ataque estadounidense-israelí”, según informó la agencia iraní Mehr, recoge CNN.
El Ejército israelí informó este martes del bombardeo de un complejo gubernamental en el centro de Teherán, arrojando “decenas de municiones” contra la oficina presidencial, el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y un instituto de entrenamiento de oficiales.
En su otro frente, Líbano, las fuerzas de Netanyahu llevaron a cabo ataques aéreos contra los suburbios del sur de Beirut, después de atacar la víspera decenas objetivos militares en el sur del país para combatir al grupo chií Hezbollah, aliado de Irán.
El ministro de Defensa de Israel ha dicho que él y el primer ministro Benjamin Netanyahu “han autorizado al Ejército israelí a avanzar y tomar más zonas estratégicas en Líbano con el fin de impedir los ataques contra las comunidades fronterizas israelíes”, dice Israel Katz.
El Ejército israelí, por su parte, indicó que los soldados de las FDI “están operando en el sur de Líbano y se encuentran posicionados en varios puntos cercanos a la zona fronteriza como parte de una postura de defensa avanzada reforzada”. “Las FDI están trabajando para crear una capa adicional de seguridad para los residentes del norte de Israel”, señala el comunicado castrense.
Israel siguió bombardeando en 2025, y estos últimos meses, el sur del Líbano y objetivos de Hizbulá, pese al alto el fuego. Y tras un ataque de los chiíes contra el norte del país –que no causó heridos– ataca desde el lunes Líbano de forma paralela a Irán; causando en este país más de 50 muertos.
En todo Estados Unidos, miles de personas se congregaron este lunes para denunciar y protestar contra la operación militar estadounidense-israelí en Irán.
En Boston, pese a las bajas temperaturas, manifestantes salieron a las calles: uno de ellos, al dirigirse a la multitud, expresó su oposición a “estas guerras interminables, estúpidas, inmorales y peligrosas”, según informó la afiliada de CNN WCVB.
En la ciudad de Nueva York, un grupo de manifestantes se reunió en Manhattan para un breve acto antes de marchar por las calles al grito de “hands off Iran now” (“fuera las manos de Irán ahora”), mientras sostenían pancartas y carteles.
Protestas similares tuvieron lugar en Chicago, Portland (Oregón) y Madison (Wisconsin).
La ANSWER Coalition, una organización contra la guerra y la ocupación, anunció durante el fin de semana en redes sociales que el lunes sería un día nacional de protesta para “Stop the War in Iran” (“Detener la guerra en Irán”).