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El presidente de EEUU advirtió a «todas las aerolíneas, pilotos, traficantes de drogas y traficantes de personas».
“Consideren el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela como cerrado en su totalidad”. El presidente de EEUU, Donald Trump, lanzó un aviso en plena escalada militar y de presión a Venezuela y el Gobierno de Nicolás Maduro: “A todas las aerolíneas, pilotos, traficantes de drogas y traficantes de personas, por favor consideren el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela como cerrado en su totalidad”.
El bloqueo del espacio aéreo venezolano decretado este sábado por Trump es un paso más en el espiral de asedio que está ejerciendo el presidente de EEUU, y se produce una semana después de haber lanzado avisos a las aerolíneas para que cancelaran sus vuelos por la actividad militar en la zona.
El presidente de EEUU lanzó la amenaza al día siguiente de publicarse que habló con Nicolás Maduro por teléfono la semana pasada, y que en esa conversación abordaron la posibilidad de verse cara a cara, según publicó este viernes The New York Times.
Todo esto en un contexto en el que el presidente de EEUU anunció el jueves por la noche una “pronta” intervención terrestre para combatir supuestos “grupos narcoterroristas” después de una campaña de tres meses en el Caribe y el Pacífico Oriental con 21 ataques y 83 asesinatos extrajudiciales comunicados: “La tierra es más fácil, pero eso va a comenzar muy pronto”.
En plena conversación de Acción de Gracias con mandos del Ejército, el presidente de EEUU aprovechó para elevar la presión militar sobre Venezuela y Maduro: “En las últimas semanas, hemos estado trabajando para disuadir a los narcotraficantes venezolanos, que son muchos. Ya no llegan tantos por mar. Envían su veneno a Estados Unidos, donde matan a cientos de miles de personas al año. Pero vamos a ocuparnos de esa situación. Ya estamos haciendo mucho. Se ha detenido alrededor del 85% por mar. Y también empezaremos a detenerlos por tierra. Por tierra es más fácil, y eso comenzará muy pronto. Les advertimos. Dejen de enviar veneno a nuestro país”.
Estados Unidos, además, envió un portaaviones a las aguas cercanas a Venezuela, y bombarderos de la Fuerza Aérea a la región, además de haber preparado planes de acción encubiertos y amenazó sistemáticamente con el uso de la fuerza.
Hace unas semanas el Senado de EEUU votó una resolución –War Powers Resolution, WPR– que buscaba frenar un ataque a Venezuela por la vía de exigir una autorización del Congreso para ir a la guerra. Aquella votación tumbó la resolución 49-51, pero con la reapertura de la Cámara de Representantes tras el cierre del Gobierno, se registró una nueva resolución para ser votada a mediados de diciembre. En este caso, no se menciona explícitamente un ataque a Venezuela, sino a los cárteles, lo que puede resultar un error táctico en tanto que los republicanos están expresando muchos menos problemas con los asesinatos extrajudiciales de supuestos “narcoterroristas” que con la idea de meterse en una operación para derrocar a Maduro.
En relación con las presuntas narcolanchas, varios senadores demócratas están pidiendo que se publique el supuesto informe del Departamento de Justicia que supuestamente concede amparo legal a los ataques en el Caribe y el Pacífico.
Existen muchas dudas jurídicas sobre eso, en tanto que la base legal de ese informe, según publicó el pasado martes The Guardian, es que se trata de un mecanismo de defensa regional ante la amenaza de los cárteles a países aliados como México, y que la violencia está financiada con los cargamentos de droga. Un argumento que difiere del de la Casa Blanca, en tanto que no es el que usa Trump en sus comparecencias públicas, cuando habla siempre de que los ataques buscan evitar la entrada en EEUU de cargamentos de drogas “que podrían llegar a matar a 25.000 estadounidenses”.
Y la Administración Trump sigue sin ofrecer una sola prueba de lo que dice en ninguno de los 21 ataques cometidos desde el 2 de septiembre.
“Pocas decisiones son más trascendentales para una democracia que el uso de la fuerza letal. Por ello, creemos que la desclasificación y publicación de este documento es fundamental para reforzar la transparencia en el uso de fuerza mortal por parte de nuestras Fuerzas Armadas, y necesaria para garantizar que el Congreso y el pueblo estadounidense estén plenamente informados sobre la justificación legal que respalda estos ataques”, escribieron los senadores demócratas en la carta enviada a la Fiscal General, Pam Bondi, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, solicitando la desclasificación y publicación del dictamen escrito por la Oficina de Asesoría Legal (OLC) del Departamento de Justicia.
La orden fue de Pete Hegseth, secretario de Guerra. Y se produjo antes del primer ataque contra supuestas narcolanchas en el Caribe, el pasado 2 de septiembre, según informó este viernes The Washington Post: “La orden era matar a todos”.
Un misil silbó frente a la costa de Trinidad, impactó en el barco y provocó un incendio desde la proa hasta la popa. Durante varios minutos, los comandantes observaron cómo ardía el barco a través de las imágenes en directo de un dron. Cuando el humo se disipó, se llevaron una sorpresa: dos supervivientes se aferraban a los restos humeantes, relata TWP.
El comandante de Operaciones Especiales que supervisaba el ataque del 2 de septiembre —la primera acción en la guerra de la Administración Trump contra los presuntos narcotraficantes del hemisferio occidental— ordenó un segundo ataque para cumplir con las instrucciones de Hegseth, según dijeron dos personas familiarizadas con el asunto. Los dos hombres quedaron destrozados en el agua.
La orden de Hegseth, que no se había dado a conocer anteriormente, añadió otra dimensión a la campaña contra los presuntos narcotraficantes.
Y mientras Trump eleva sus amenazas contra Venezuela en una supuesta campaña contra el “narcoterrorismo” que ya se ha cobrado la vida de 83 personas asesinada en el Caribe y el Pacífico Oriental, anunció el indulto para el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), quien en 2024 fue condenado por tres delitos de narcotráfico y por posesión de armas, por lo que fue sentenciado a 45 años de prisión en 2024.
Al exmandatario lo acusaron de haber recibido dinero del “Chapo” Guzmán para financiar fraudes electorales a cambio de participar en una conspiración que introdujo más de 500 toneladas de cocaína en EEUU.
El indulto al condenado en EEUU por narcotráfico fue anunciado por Donald Trump, quien al mismo tiempo está evaluando acciones militares contra Venezuela por supuesto narcotráfico y que Sancionó con esa excusa a Nicolás Maduro y a Gustavo Petro, a dos días de las elecciones presidenciales de Honduras, para las cuales apoyó al compañero de partido de Hernández, el candidato Tito Asfura, del derechista Partido Nacional: “Según muchas personas a las que respeto enormemente [Hernández] fue tratado de forma muy dura e injusta”.