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Al detenerse a recordar lo que dejó este 2025, los sentimientos afloran con naturalidad. “Fue un período clave en mi carrera, con logros que venía persiguiendo desde hacía muchos años”, resume, con emoción evidente.
CUÁL ES LA HISTORIA DE JOAQUÍN CISNEROS, EL TIRADOR QUE BUSCA DESTACARSE MUNDIALMENTE
Tenía apenas nueve años cuando acompañó a su padre a una competencia. Al principio se negó a probar: el miedo le ganó. Sin embargo, pocos minutos después cambió de opinión, participó en un torneo infantil y se quedó con el triunfo. “Usé una escopeta calibre 20, acerté seis de doce platos. Me dieron un chaleco y desde ahí no paré más”, recuerda. En la escuela no hablaba de eso; sus compañeros se enteraban recién cuando su nombre salía publicado en el diario. Entonces aparecían las preguntas, la sorpresa y ese lazo especial que genera dedicarse a algo poco habitual.
Más allá del costado épico, la realidad es dura: el tiro deportivo exige una inversión enorme. Joaquín no lo oculta. “Para competir al nivel de los mejores del mundo necesitás cerca de 8.000 dólares mensuales. No es imposible, pero sí muy complicado”, explica. El entrenamiento de alto rendimiento implica lanzar unos 200 platos por día y contar con un equipo completo: psicólogo, nutricionista, gimnasio y masajista.
En Argentina, además, el precio de los cartuchos supera ampliamente al del exterior, lo que convierte a competir, viajar y sostener el rendimiento en una lucha constante contra el presupuesto.
Ese límite se hizo sentir con fuerza en 2024. Tras un 2023 soñado, estuvo muy cerca de abandonar. “No podía competir y fue devastador. Amar un deporte y no poder practicarlo por falta de apoyo genera mucha frustración”, confiesa. Intentó con el golf para despejar la cabeza, pero el sonido del disparo seguía llamándolo. Regresó. Y el 2025 terminó devolviéndole la ilusión.
Hoy, el panorama es más nítido. El 2026 aparece cargado de compromisos internacionales, selectivos y Copas del Mundo, con Marruecos como uno de los destinos posibles. El objetivo es claro y único: mantenerse en el ranking nacional y salir en busca del pasaje olímpico, ya sea a través de Copas del Mundo, Campeonatos Mundiales o Juegos Panamericanos. Lima 2027 asoma como la última oportunidad en el camino.
La nominación a los premios Olimpia fue una sorpresa que vivió como un premio en sí mismo. “Solo estar ternado ya se siente como haber ganado. Ver apellidos que siempre miré por televisión es increíble. Seguro voy a pedir fotos”, dice, sin perder la frescura de quien todavía se asombra.
Lejos del polígono, Joaquín encuentra calma en el campo y en la pesca. Disfruta sentarse bajo un árbol, en la zona de Las Cejas rumbo a Santiago del Estero, mate frío en mano. A su lado siempre está Bolt, un pointer de dos años que llegó a la familia como premio de una competencia. “Es impresionante”, resume con simpleza.
En su casa descansan seis escopetas. Algunas tienen un valor de miles de dólares; otras, como la de su padre, superan los 80 años y aún siguen dando pelea en las competencias. “No es la flecha, es el indio”, repite entre risas. Su papá dejó de competir para acompañar su carrera. A veces entrenan juntos y hacen apuestas: el perdedor se encarga de limpiar el arma. Son tres horas de ritual, de silencios compartidos entre el hombre, la escopeta y el destino.
En paralelo, avanza con la carrera de Ingeniería Agronómica. Va despacio, una materia por año, pero no la abandona. Quiere recibirse, ejercer y contar con un respaldo cuando el deporte no alcance. En el plano familiar también hay motivos de alegría: Guadalupe, su ahijada de dos años, llegó para revolucionar la rutina. Sus padres, su hermana y Paula —estudiante de Odontología y compañera desde hace más de tres años— conforman ese refugio que lo sostiene.
El anhelo para 2026 es tan sencillo como enorme: seguir tirando. Y, si el camino se abre, representar a la Argentina en unos Juegos Olímpicos. Cisneros sabe que el blanco está lejos, pero también que aprendió a apuntar desde muy chico. Y, sobre todo, a no soltar el arma, incluso cuando el viento sopla en contra.