Estrella destacada: así fue la impresionante transformación de Kit Harington

Estrella destacada: así fue la impresionante transformación de Kit Harington
Durante gran parte de Juego de Tronos, Kit Harington —de 38 años y conocido también por haber revelado cuál es su novela distópica favorita— aparecía casi siempre cubierto por pesadas capas de pieles y abrigos que llegaban a sumar alrededor de 10 kilos.

Bajo ese vestuario icónico ya se destacaba una figura estilizada y en buen estado físico, aunque no resultaba tan evidente en pantalla. Sin embargo, seis años después de la despedida definitiva de la serie, el actor muestra una transformación notoria y puede lucir una musculatura mucho más desarrollada y potente.

CÓMO FUE LA IMPACTANTE TRANSFORMACIÓN DE KIT HARINGTON

Antes del final de la serie de HBO Max, Kit Harington explicó en Men’s Health que su físico no respondía al estereotipo del actor alto y voluminoso. “No mido 1,90 ni puedo ganar tamaño y verme como un tanque. Mi cuerpo es más compacto y fibroso”, señaló, y aclaró que para Pompeya buscaba una apariencia dura y austera, similar a la de Robert De Niro en Cabo de miedo, casi como un “cuerpo de prisión”.

Consciente de que le costaba sumar masa muscular, el protagonista de Game of Thrones entendió que debía apoyarse en un equipo profesional para potenciar brazos, pecho y abdomen. Parte clave de ese proceso fue ajustar aún más su alimentación: cuando necesita crecer, consume cerca de 5000 calorías diarias, priorizando carbohidratos de buena calidad como batata y arroz integral.

En una entrevista con Vanity Fair, también recordó que alcanzó su mejor estado físico tras el rodaje de una película dirigida por Paul W. S. Anderson. Durante cuatro semanas previas al inicio del film, entrenó intensamente todos los días junto a especialistas y se dedicó a aprender esgrima, tanto con una como con dos espadas.

Ese período incluyó rutinas exigentes de unas cuatro horas diarias: dos horas de combate con armas, una sesión de pesas y otra de trabajo cardiovascular. Todo estuvo acompañado por una dieta estricta, pensada específicamente para favorecer la reducción de grasa y el desarrollo muscular, un combo que, según él, llevó su fuerza y definición a un nivel máximo.