Tras las reprogramaciones, Santilli viaja a Mendoza y San Juan y reactiva la gira federal

Tras las reprogramaciones, Santilli viaja a Mendoza y San Juan y reactiva la gira federal

El ministro del Interior se reúne con Alfredo Cornejo y Marcelo Orrego luego de la suspensión de su viaje a Chubut por cuestiones climáticas. La ronda de encuentros con gobernadores se acelera antes de febrero, en un escenario de negociaciones abiertas.

Luego de una semana atravesada por suspensiones y reacomodamientos de agenda, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomó desde este jueves su gira por las provincias, una hoja de ruta clave para el Gobierno en la antesala del tratamiento de la reforma laboral. Las modificaciones estuvieron marcadas por problemas meteorológicos y por la situación en la Patagonia, pero en Balcarce 50 aseguran que el cronograma federal sigue en pie y se intensificará en los próximos días.

El itinerario volvió a tomar ritmo hoy jueves, cuando Santilli viajó a Mendoza para reunirse con el gobernador Alfredo Cornejo. En el mismo día, el ministro también se trasladará a San Juan, donde mantendrá un encuentro con el mandatario provincial Marcelo Orrego. Ambos contactos forman parte de la ronda de conversaciones con gobernadores que el Ejecutivo impulsa antes del debate legislativo de la reforma laboral.

El lunes pasado, Santilli se reunió en Chaco con el gobernador Leandro Zdero y su equipo de trabajo.

El ministro viene de mantener el lunes pasado una reunión en Chaco con el gobernador Leandro Zdero, que funcionó como punto de arranque formal de la ronda federal que el Gobierno activó tras la aprobación del Presupuesto 2026. A ese encuentro se sumó, días después, la primera visita a Chubut, donde Santilli trabajó junto al gobernador Ignacio Torres en la coordinación del despliegue nacional frente a los incendios forestales. En la Casa Rosada leen esa secuencia como parte de una estrategia más amplia: recomponer el vínculo con los mandatarios provinciales, ordenar la agenda territorial y llegar al debate en el Congreso con un mapa político más previsible.

Pero la gira tuvo algunos percances. La primera suspensión formal de la semana fue la reunión prevista para el martes con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, que debió postergarse por una alerta meteorológica en la provincia. Lluvias intensas y caída de granizo impidieron el despegue del avión oficial, en un escenario de alerta amarilla. El encuentro fue reprogramado y quedó confirmado para este viernes a las 14 en la Casa Rosada, según informaron fuentes oficiales.

También quedó postergada la segunda visita que Santilli tenía prevista a Chubut. El ministro ya había estado allí la semana pasada junto a Torres, coordinando de manera mancomunada el despliegue territorial de las fuerzas nacionales que actúan en la zona. Este miércoles, Santilli se comunicó telefónicamente con el mandatario chubutense, quien le solicitó reprogramar la recorrida debido a los anuncios de lluvias en las áreas afectadas por los incendios. Desde el Gobierno nacional señalaron, además, que se avanzará con el giro de fondos para acompañar a la provincia en el marco de la emergencia.

Diego Santilli de visita en Chubut junto al gobernador Ignacio Torres.

El viernes, además de concretar finalmente la reunión con Ziliotto en la Casa Rosada, Santilli acompañará al presidente Javier Milei al festival de doma y folklore de Jesús María, en Córdoba, una actividad prevista en la agenda presidencial del fin de semana y leída en el oficialismo como un gesto político hacia el interior del país.

La semana próxima, en tanto, el ministro del Interior volverá a subirse a un avión: el lunes viajará a Salta, donde tiene previsto reunirse con el gobernador Gustavo Sáenz. El encuentro se inscribe en la misma lógica que ordena toda la gira: consolidar el diálogo con las provincias y despejar el terreno político antes de que la reforma laboral llegue al Congreso.

Es esa agenda federal la que cruza la negociación legislativa que el Gobierno busca ordenar antes de febrero. Con las sesiones extraordinarias a la vuelta de la esquina, en la Casa Rosada saben que el margen de éxito dependerá del humor de los gobernadores y del impacto fiscal del proyecto de “modernización laboral”, especialmente en los puntos que afectan la coparticipación. En ese esquema, la gira de Santilli funciona como una instancia previa de alineamiento político: medir resistencias, ofrecer gestos y llegar al Congreso con una mayoría lo más trabajada posible, en un escenario donde cada voto vuelve a contarse con lupa.

PL / NB