Cuáles son los 7 tipos de descanso según la psicología

Cuáles son los 7 tipos de descanso según la psicología
Aunque duerman la cantidad de horas sugeridas, muchas personas se levantan cansadas y con sensación de fatiga, una situación que tiene fundamentos claros. Especialistas en salud y distintas investigaciones coinciden en que recuperarse de verdad no depende únicamente del sueño nocturno.

En ese marco, ganó relevancia el concepto de que el descanso adopta múltiples formas. Esta perspectiva fue impulsada por la médica internista y autora Saundra Dalton-Smith, quien propuso el modelo conocido como los “siete tipos de descanso”, ampliando la mirada tradicional sobre cómo se recupera la energía física y mental.

QUÉ DESCANSOS EXISTEN SEGÚN LA PSICOLOGÍA

La dimensión creativa ocupa un lugar destacado en este enfoque. Para la autora, descansar de forma creativa puede implicar desde el contacto con la naturaleza hasta pequeñas pausas programadas durante la jornada, aunque sean de apenas media hora.

En una charla TEDx en 2019, agregó que disfrutar del arte también cumple una función restauradora. En el plano espiritual, sugiere prácticas como la escritura reflexiva, entendida como una manera de conectarse con algo que trasciende la experiencia individual cotidiana.

Desde el ámbito profesional, especialistas en psicología consultados por ABC Lifestyle coinciden en que este modelo puede resultar práctico para quienes buscan herramientas de autocuidado y manejo del estrés. Anushka Phal, psicóloga educativa y del desarrollo radicada en Melbourne, destaca que la propuesta es accesible y que muchas de las actividades sugeridas deberían incorporarse a la vida diaria.

“Con frecuencia olvidamos que trabajamos para vivir y no al revés”, señaló Phal en declaraciones recogidas por el medio. Aunque reconoce que el descanso físico y mental suelen ser los más considerados, advierte que el descanso sensorial es uno de los más desatendidos, e invita a gestos simples como silenciar las notificaciones del celular cuando aparecen signos de saturación o irritabilidad.

En la misma línea, Sahra O’Doherty, presidenta de la Asociación Australiana de Psicólogos, considera que clasificar el descanso de esta manera ayuda a detectar en qué áreas se acumula mayor desgaste. Si bien aclara que algunas propuestas se alejan de las definiciones tradicionales de reposo, subraya que permiten una recuperación genuina o estados de concentración beneficiosos: “Facilitan experiencias restauradoras o un flujo mental reparador”.

Una mirada más crítica aporta Nick Haslam, profesor de psicología en la Universidad de Melbourne. Si bien valora el modelo como un recordatorio de que existen múltiples caminos para recuperar la energía, cuestiona el uso del término “descanso”, ya que engloba acciones muy diversas, como establecer límites en las relaciones, socializar, recibir un masaje, meditar, caminar, escribir un diario o desconectarse del teléfono.

Por su parte, Zena Burgess, directora ejecutiva de la Sociedad Australiana de Psicología, sostiene que cada persona utiliza conceptos distintos y que, en su práctica profesional, prefiere hablar de “pausas” más que de descanso. En ese sentido, remarca que no existe una única forma válida de recuperación y que dormir, por sí solo, no alcanza: “Queda claro que las personas necesitan distintos tipos de pausas para sentirse verdaderamente renovadas”.