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Casi la mitad de los hogares argentinos recurrió en 2025 a estrategias extraordinarias para cubrir gastos básicos. Un informe muestra un aumento del endeudamiento y la venta de ahorros, con fuerte impacto en la clase media. Con niveles récord de morosidad, advierten por familias cada vez más ahogadas financieramente.
La mitad de los hogares argentinos ya recurre a créditos o ahorros para sobrevivir
Durante 2025, el 48% de los hogares argentinos tuvo que desplegar algún tipo de estrategia para llegar a fin de mes. Así lo señala el último informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que registra un crecimiento sostenido de prácticas defensivas como el uso de ahorros, la venta de bienes personales y el endeudamiento, en un contexto de consumo deprimido y pérdida del ingreso.
“El fenómeno central hoy en la Argentina es el sobreendeudamiento de las familias”, señaló Daniel Arroyo, ex ministro de Desarrollo Social. “Las familias se endeudan porque no les alcanza y terminan tomando una deuda para tapar la anterior; cuando entrás en ese circuito, deja de ser algo puntual y pasa a ser permanente”.
El informe muestra que la principal herramienta para solventar esta situación fue el uso de ahorros: el 35,3% de los hogares los destinó a cubrir gastos corrientes y el 9,4% vendió pertenencias. Además, uno de cada cuatro hogares se endeudó, ya sea con entidades financieras o con personas cercanas.
“En 2024 gasté todos mis ahorros para cubrir gastos básicos: vendí los dólares de años para sostener la prepaga y el colegio de mis hijos. El año pasado pedimos créditos y nos endeudamos. Mi esposa y yo trabajamos, pero no alcanza. Ahora sacamos crédito para pagar la deuda. Se volvió algo permanente, con la sensación de estar tapando agujeros mes a mes”, relató Carlos Fernández, 50 años, empleado administrativo en una pyme.
“Vendí la computadora, una bicicleta y algunos muebles para poder pagar gastos básicos y sostener a mis hijos durante 2025. De a poco empezás a desprenderte de cosas que necesitás y, de todas formas, no llegás”, contó Mariana Díaz, 42 años, empleada de comercio y madre de tres hijos.
Según el IAG, el endeudamiento ya no está asociado a consumos extraordinarios, sino a la necesidad de cubrir gastos esenciales. El porcentaje de hogares que se endeudan específicamente para “llegar a fin de mes” creció tanto frente al segundo trimestre de 2024 como en la comparación interanual con 2023.
“Hay tres cuestiones claras: los costos fijos altos, especialmente luz, gas y servicios básicos; el costo de los medicamentos, hoy desregulado; y el costo de los alimentos”, enumeró Arroyo. “Mucha gente el día 10 ya se quedó sin plata y empieza una carrera muy difícil para llegar a fin de mes”, agregó.
El informe identifica a los hogares de ingresos medios como los más tensionados: el 40% recurrió a ahorros, frente al 35% de los hogares de menores ingresos. También es mayor su acceso al crédito formal: el 18% se endeudó con entidades financieras, contra el 12% de los hogares de ingresos bajos.
Fernanda G. tiene 54 años y tiene una extensa carrrera como periodista. Hace más de 20 años que trabaja como editora en la misma empresa. Empezó vendiendo algunos dólares porque no estaba dispuesta a dejar de lado algunos “gustitos”. “Empecé a cambiar para pagar alguna pavada, un regalo para los chicos, ir a cenar un día, comprarme algo para mi. Primero fueron 100 dólares cada dos meses, después fueron 200 todos los meses, hasta que ya no eran solo para esos gustitos, era para llegar a fin de mes, pagar la prepaga o las expensas. De 200 pasé a 700 todos los meses hasta que los ahorros empezaron a desaparecer. Entonces empecé a vender la ropa que ya usábamos. Por mi trabajo viajo bastante y aprovecho a comprar afuera. Las cosas de H&M o de GAP acá las pagan bien. Vendí todo lo que podía pero ya no me quedó nada. Nada de nada, ni ahorros ni ropa ni aritos ni pulseras. Me ayudan mi viejos que tienen casi 90 años. Es muy angustiante y muy injusto”.
El avance del endeudamiento se refleja en los indicadores de morosidad, que alcanzaron un nuevo récord. Según el Banco Central, la mora de las familias llegó al 8,8%, el nivel más alto en más de 15 años, tras 13 meses consecutivos de aumento. El crecimiento se explica principalmente por el crédito al consumo y el fuerte incremento de la deuda con entidades no bancarias, en un escenario de caída del poder adquisitivo de los salarios.
En el circuito no bancario —que incluye billeteras virtuales como NaranjaX y Mercado Pago, además de financieras y casas de electrodomésticos— el atraso es mucho mayor y alcanza al 20,2%, según un informe de la consultora Eco Go, que dirige Marina Dal Poggetto, elaborado a partir de datos oficiales.
“Me endeudé con una financiera para poder comprar los medicamentos que necesito todos los meses, porque con la jubilación ya no me alcanzaba. Al principio parecía un monto chico, pero con los intereses la deuda se volvió impagable y empecé a atrasarme. Hoy me llaman y me mandan avisos de embargo”, contó Elena de Tellería, 71 años, jubilada.
En ese segmento, el endeudamiento con entidades financieras creció 14% interanual y casi 67% frente a 2023. Al mismo tiempo, aumentó el uso del crédito para consumos cotidianos: en noviembre de 2025, el 44,6% de las compras en supermercados se pagó con tarjeta de crédito, el nivel más alto desde que existen registros.
“El circuito suele empezar pagando el mínimo de la tarjeta, después aparece la financiera del barrio, después otra, y eso termina en tasas del 500% anual”, advirtió Arroyo.
El deterioro del ingreso disponible aparece como un factor clave. Según el IAG, aunque los salarios del sector privado registrado recuperaron niveles nominales similares a los de 2023, el cambio en los precios relativos redujo el margen real tras pagar servicios y transporte. En el AMBA, esos gastos pasaron de representar el 4,8% del salario mediano al 10,5% en dos años.
Ese ajuste convive con un consumo en retroceso: las ventas en supermercados cayeron 10,2% real entre enero y noviembre de 2025 respecto de 2023, con descensos en 23 de las 24 jurisdicciones. En paralelo, la morosidad en tarjetas de crédito alcanzó el 7,4%, el valor más alto registrado por el Banco Central.
En ese contexto, bloques opositores de la Cámara de Diputados presentaron un proyecto de ley orientado al desendeudamiento de los hogares, con foco en los sectores medios y bajos. La iniciativa propone que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES otorgue créditos a una tasa menor a la del sistema financiero privado para cancelar deudas acumuladas y establecer una relación cuota/ingreso que no supere el 30%.
Para Arroyo, el impacto social ya es visible. “No hablo de explosión social, sino de implosión: gente que no llega, vive endeudada y revienta para adentro”, afirmó. Y concluyó: “Cuando el endeudamiento es masivo, es un problema de política pública. Sin un tope a las tasas de interés, no hay salida”.
LN/MG