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El mundo onírico funciona como un espacio donde el cerebro ordena emociones, recuerdos y vivencias recientes. Cuando la pérdida es cercana, la figura de la persona fallecida suele aparecer en los sueños como una forma de elaborar la ausencia. En ese sentido, el sueño se convierte en un reflejo de lo que está ocurriendo en el plano emocional.
QUÉ SIGNIFICA SOÑAR CON ALGUIEN QUE MURIÓ RECIENTEMENTE SEGÚN LA PSICOLOGÍA
La psicóloga Leticia Martín Enjuto sostiene que este tipo de sueños no deben interpretarse como señales premonitorias. Para ella, soñar con personas fallecidas es una vivencia profundamente humana y con una fuerte carga emocional, que sirve para asomarse al propio mundo interior y entender mejor lo que se está sintiendo. Esta mirada ayuda a poner en palabras lo que pasa por dentro y a bajar la ansiedad que muchas veces generan estas experiencias nocturnas.
Según explica la especialista, estos sueños funcionan como un escenario simbólico en el que la mente intenta elaborar la pérdida. Cuando la muerte es reciente o inesperada, el inconsciente busca un espacio para cerrar etapas pendientes, despedirse, reconciliarse o simplemente encontrar un poco de alivio.
En ese contexto, la figura de la persona fallecida suele aparecer como parte de un diálogo interno que resulta muy difícil de sostener en la vida cotidiana. No se trata de visitas sobrenaturales, sino de construcciones simbólicas del cerebro para representar emociones complejas.
Por eso, no es recomendable caer en interpretaciones supersticiosas: estos sueños hablan de procesos psicológicos, no de mensajes del “más allá”. Solo en el caso de que se vuelvan muy frecuentes, angustiantes o interfieran con la vida diaria, puede ser útil buscar apoyo profesional o compartir lo que pasa con alguien de confianza.
Soñar con alguien que murió no es señal de pérdida de lucidez ni de problemas de memoria, sino una de las formas que encuentra la mente para dialogar con el pasado y con lo que todavía duele.