De plástico a viviendas de todo tipo: esta es la inciativa de reciclaje que se destaca en Argentina

De plástico a viviendas de todo tipo: esta es la inciativa de reciclaje que se destaca en Argentina
Argentina se posiciona como un referente regional en la implementación de tecnologías de construcción basadas en la economía circular. Una iniciativa de reciclaje ha captado la atención de urbanistas y ambientalistas por su capacidad de transformar toneladas de residuos plásticos post-consumo en sistemas constructivos de alta resistencia.

Esta propuesta rompe con el prejuicio de que lo reciclado es de menor calidad, demostrando que el plástico recuperado puede ser más duradero, aislante y económico que los materiales tradicionales. Es una verdadera revolución que está llevando el concepto de «hogar dulce hogar» a una dimensión mucho más amigable con el medio ambiente.

CÓMO ES EL RECICLAJE QUE SE LANZÓ EN JUNÍN Y CONVIERTE PLÁSTICO EN VIVIENDAS

Rodrigo Martín, director de la Planta de Reciclaje de Junín en Mendoza, detalló el ambicioso circuito de economía circular que lidera en la región.

El sistema se inicia con una recolección diferenciada mediante una logística propia que recolecta residuos plásticos en escuelas y espacios públicos. Una vez en la planta, materiales como botellas de PET son clasificados y triturados para transformarse en ladrillos destinados a la construcción de viviendas sociales.

Este desarrollo ha sido tan exitoso que, desde 2019, la ONU reconoció a estas unidades habitacionales como las de mayor componente reciclado en Argentina. Actualmente, el material tiene más de 350 aplicaciones, utilizándose también para la creación de aulas y salones de usos múltiples.

La planta no se limita a la producción de ladrillos; también fabrica perfiles y tablas de madera plástica a partir de una mezcla de polietileno y polipropileno. Este producto funciona como un sustituto ecológico de la madera natural, ayudando a frenar la deforestación. Entre sus aplicaciones más destacadas se encuentran los postes para viñedos, los cuales ofrecen una durabilidad incalculable frente al paso del tiempo.

Además, la iniciativa provee mobiliario urbano para la comunidad, como bancos, mesas y refugios para paradas de colectivos, demostrando la versatilidad de los plásticos recuperados para mejorar la infraestructura pública.