Durán Barba desmenuza la interna del PRO: Macri, Santilli y el poder de daño en la política argentina

El influyente consultor Jaime Durán Barba analizó la compleja relación entre Mauricio Macri y Diego Santilli, destacando la autonomía del actual Jefe de Gabinete y el persistente 'poder de daño' del expresidente en la escena política argentina.

En un escenario político argentino cada vez más fragmentado y volátil, las recientes declaraciones del influyente consultor Jaime Durán Barba definieron con crudeza las internas del PRO y el rol de sus principales figuras. El estratega ecuatoriano, otrora arquitecto de las campañas macristas, no dudó en señalar la compleja dinámica entre Mauricio Macri y Diego Santilli, ofreciendo una perspectiva que ilumina las tensiones subyacentes en la derecha local. Sus palabras resuenan como un eco de los desafíos que enfrenta la política tradicional en tiempos de cambios acelerados.

El peso de Macri: ¿poder sin popularidad?

Durán Barba fue categórico al afirmar que Mauricio Macri “siempre tiene poder de daño”, una capacidad de influencia que trasciende su actual popularidad. Este poder residual, cimentado en su trayectoria y el liderazgo fundacional del PRO, le permite al expresidente mantener una injerencia significativa en el tablero político. Sin embargo, el consultor también puso en duda su viabilidad electoral futura, señalando un desgaste en su imagen pública que lo alejaría de una candidatura exitosa. La paradoja de un líder con capacidad de veto pero sin respaldo masivo plantea interrogantes sobre el futuro del espacio que él mismo creó.

Santilli: entre la lealtad y la autonomía

La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete fue uno de los puntos centrales del análisis de Durán Barba. El consultor desmintió la imagen de un Santilli incondicional, revelando que su relación con Macri nunca fue de total alineamiento. Según sus palabras, Santilli siempre tuvo una “agenda propia” y, de hecho, habría sido “maltratado en el PRO” a lo largo de los años. Esta afirmación sugiere una autonomía política que podría redefinir los equilibrios internos, especialmente en un contexto donde el PRO busca su propio rumbo frente a la avasallante presencia del oficialismo.

El estilo confrontativo del Gobierno y sus costos

Las críticas de Durán Barba no se limitaron al PRO. El exasesor también apuntó al actual gobierno nacional, al que describió como “demasiado sectario” y “rudo” en su accionar. Esta estrategia confrontativa, según Durán Barba, genera fricciones innecesarias incluso con sus aliados, como lo demostró el episodio donde el PRO defendía al oficialismo en el Congreso mientras el presidente atacaba a Macri. La comparación con la relación entre el PRO y la UCR durante Cambiemos, donde los radicales eran un “socio minoritario” pero respetado, subraya una diferencia de trato que podría erosionar futuras alianzas y dificultar la gobernabilidad.

El agotamiento de los viejos liderazgos

Más allá de las internas partidarias, Durán Barba planteó una reflexión más profunda sobre el agotamiento de los modelos de liderazgo tradicionales. La idea de un “líder mesiánico” que concentra todo el poder y la atención, según el consultor, ya no resuena con la sociedad actual. Este cambio de paradigma no solo interpela al PRO y al oficialismo, sino también al peronismo, al que Durán Barba instó a una renovación urgente, señalando que “Cristina ya pasó” y que esa forma de hacer política ha quedado atrás.En definitiva, las observaciones de Durán Barba pintan un panorama político argentino en plena ebullición, donde las viejas lealtades se reconfiguran y los liderazgos tradicionales enfrentan un escrutinio sin precedentes. La capacidad de daño de Macri, la autonomía de Santilli y el estilo del gobierno actual son piezas de un rompecabezas que exige nuevas respuestas y una política más adaptada a los desafíos de un país que busca su rumbo.


Fuentes consultadas