Fate anunció su cierre definitivo: la fábrica de neumáticos despedirá a más de 900 empleados y dejará de producir

Fate anunció su cierre definitivo: la fábrica de neumáticos despedirá a más de 900 empleados y dejará de producir

La firma, con más de 80 años de actividad, dejó de operar desde hoy en su planta bonaerense de San Fernando. La decisión se tomó tras años en crisis por caída de ventas, conflictos gremiales y apertura de las importaciones. Empleados reclaman afuera de la planta.

La fábrica de neumáticos Fate anunció su cierre definitivo y despedirá a 920 empleados. La firma, con más de 80 años de trayectoria, venía de años en crisis por la caída en el consumo, conflictos gremiales y la apertura importadora de la gestión de Javier Milei. Los trabajadores se enteraron del cierre esta misma mañana de miércoles, luego de leer un cartel que el directorio de la compañía instaló en el ingreso a la planta.

La medida provocó una reacción inmediata del gremio del neumático Sutna, conducido por Alejandro Crespo. “Afectan a los trabajadores pero también a miles de familias que dependen de la fábrica. Es una situación gravísima a días de unas reforma laboral”, denunció el sindicalista a elDiarioAR. Crespo fue demorado unos minutos por la Policía Bonaerense cuando intentó ingresar a la planta.

La fuerza de seguridad reprimió una protesta inicial con balas de goma, mientras en redes sociales un grupo de trabajadores grabó un video explicando la situación desde uno de los techos de la planta. Muchos de los empleados se enteraron al ingresar a sus puestos de trabajo, a las 5 de la madrugada, luego de haber pasado 21 días de vacaciones.

“FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, informaron desde la compañía propiedad de Javier Madanes Quintanilla, dueño también de Aluar y con un patrimonio de unos 1.500 millones de dólares, según la estimación de Forbes.

Según explicó Fate, la decisión se da “ante los cambios en las condiciones de mercado”. La explicación apunta contra la importación indescriminada de neumáticos chinos, habilitada por el gobierno libertario, y ocurre a horas de que el Gobierno avance en el Congreso con una reforma laboral.

El comunicado de Fate

El mensaje de la empresa intentó justificar su medida destacando que fue líder industrial en “la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”. “Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”, remarcaron.

La crisis en Fate

La crisis en Fate inició en 2019 cuando aplicó una reducción de 450 puestos en su planta. Una situación similar se dio en 2021 y 2022. En julio de 2024, realizó un pedido de apertura de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la gestión de Milei por la abrupta caída de ventas y la pérdida de mercados de exportación tras el conflicto gremial de 2022.

“La persistente falta de competitividad en los costos, sumada a la brusca caída de la demanda interna en un 30 por ciento, origina nuevamente fuertes pérdidas desde fines del año pasado”, indicaron en ese entonces.

Las pérdidas por más de US$30 millones que Fate sufrió en la primera mitad de 2024 llevaron a la empresa a “adecuar sus operaciones productivas al contexto de los mercados, optimizando sus niveles de producción, esquema de turnos, dotaciones y otras medidas tendientes a mejorar la competitividad”.

En mayo del mismo año, la empresa anunció cerca de 200 despidos “para ajustar su estructura a la nueva realidad”.

La firma aseguró en ese momento que los costos de producción estaban muy altos por varios motivos; entre ellos, sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos por la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo y elevada conflictividad gremial.

Javier Madanes Quintanilla, el millonario dueño de Fate.

NB/MC