Candela emerge del turno nocturno en la inmensidad del salar, donde la oscuridad y el frío extremo a más de cuatro mil metros de altura marcan el ritmo de la extracción del litio. Su jornada termina cuando el viento no da tregua, reflejando las crudas condiciones laborales de quienes sostienen, con su cuerpo y salud, la cadena de suministros de la denominada energía limpia en el Norte Global.
Este relato, documentado por el Colectivo Pliegues, visibiliza la cara humana detrás del extractivismo en la Puna argentina. Mientras los mercados internacionales celebran el auge del ‘oro blanco’, en los territorios se vive una realidad de desarraigo y exigencia física extrema, donde las comunidades locales se ven empujadas a integrarse a una dinámica industrial que a menudo ignora los ciclos naturales y la dignidad de las personas.
La historia de Candela es el reflejo de miles de trabajadores que, en los márgenes geográficos de la región, enfrentan la precariedad de un modelo económico que prioriza la exportación de materia prima por sobre la sostenibilidad social. El retorno al pueblo tras la jornada laboral subraya la brecha existente entre las ganancias transnacionales y la realidad cotidiana de quienes habitan el salar.
La Mirada de NoticiaHub
La explotación del litio bajo el actual esquema neo-extractivista reproduce las asimetrías históricas del sistema capitalista: se sacrifican territorios y bienestar humano en el Sur para descarbonizar el consumo del Norte. Es urgente transitar hacia una economía heterodoxa que no solo capte la renta minera, sino que proteja los derechos humanos y ambientales, evitando que esta transición energética sea simplemente una nueva forma de despojo colonial que convierte a nuestras comunidades en meras zonas de sacrificio.
Fuente: revistaanfibia.com

