La tensión global golpea a la Argentina: suben el dólar y el riesgo país, y se hunden las acciones en Wall Street

La tensión global golpea a la Argentina: suben el dólar y el riesgo país, y se hunden las acciones en Wall Street

La escalada del conflicto en Medio Oriente disparó el precio del petróleo y profundizó la aversión global al riesgo. En ese contexto, las acciones argentinas se desploman en Nueva York, el riesgo país vuelve a rozar los 600 puntos y el dólar avanza en todas sus cotizaciones.

La escalada bélica en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados internacionales y la Argentina no quedó al margen. Con el petróleo disparado, Wall Street en rojo y una fuerte búsqueda de activos de refugio, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York registraron caídas de hasta 12%, el dólar avanzó con fuerza en todas sus variantes y el riesgo país quedó al borde de los 600 puntos básicos.

El impacto se sintió desde la apertura. El índice S&P Merval retrocedía en torno al 1,6% en las primeras operaciones y más tarde profundizaba la baja hasta acercarse al 3%, encadenando su quinta caída consecutiva y regresando a niveles no vistos desde fines de octubre. En paralelo, los bonos soberanos en dólares operaban con descensos de hasta 2%, reflejando un clima de marcada aversión al riesgo.

En Nueva York, los ADR argentinos se tiñeron completamente de rojo. Banco Supervielle encabezaba las pérdidas con desplomes de dos dígitos, seguido por BBVA, Telecom Argentina y Banco Macro. La tendencia acompañaba el mal humor generalizado de Wall Street: el S&P 500 caía cerca de 2%, mientras que el Dow Jones y el Nasdaq mostraban retrocesos similares, en un escenario de venta masiva de acciones.

El disparador fue la profundización del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que incluyó bombardeos, ataques con drones y el recrudecimiento de la tensión en el Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor de una quinta parte del petróleo mundial. La posibilidad de una interrupción prolongada del suministro energético impulsó al alza al Brent, que trepó más de 8% y se ubicó en torno a los 84 dólares por barril, acumulando un salto cercano al 20% en las últimas cinco ruedas.

El salto del crudo genera efectos cruzados. Por un lado, beneficia a compañías energéticas con fuerte perfil exportador; por otro, presiona sobre la inflación global y las tasas de interés, en un contexto donde los inversores buscan refugio y reducen exposición a activos considerados más riesgosos, como los emergentes.

El deterioro también se reflejó en el riesgo país, el indicador elaborado por JP Morgan que mide la sobretasa que pagan los bonos argentinos frente a los del Tesoro estadounidense. El índice escaló más de 30 unidades y se ubicó en torno a los 598 puntos básicos, el valor más alto desde mediados de diciembre y muy por encima de los mínimos que había tocado a fines de enero.

En el frente cambiario, el dólar se fortaleció a nivel global y presionó sobre el peso. En el Banco Nación, la cotización minorista avanzó 20 pesos hasta los $1435, mientras que el mayorista superó los $1412. Los tipos de cambio financieros también mostraron subas: el MEP se acercó a los $1436 y el contado con liquidación rozó los $1482.

El combo de petróleo en alza, incertidumbre geopolítica y volatilidad financiera global configura un escenario desafiante para la Argentina, que ya venía transitando semanas de fragilidad en sus activos. Con un mercado internacional en modo defensivo y una economía local aún dependiente del financiamiento externo y del ingreso de divisas, la tensión externa vuelve a poner a prueba la estabilidad cambiaria y la confianza de los inversores.

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