Los países de la UE aprueban provisionalmente la firma del acuerdo con el Mercosur

Los países de la UE aprueban provisionalmente la firma del acuerdo con el Mercosur

La mayoría de los 27 miembros de la UE votaron a favor del pacto en una reunión de embajadores en Bruselas, a pesar de la oposición de Francia, Irlanda, Polonia y Hungría.

Los países de la Unión Europea (UE) respaldaron mayoritariamente este viernes, de forma provisional, la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, a la espera de que el Consejo de la Unión cierre formalmente el procedimiento pasado el mediodía, según indicaron varias fuentes diplomáticas. Francia, Irlanda, Polonia y Hungría mantuvieron su oposición.

La ampliación de las salvaguardias y el adelanto de dinero para la agricultura en el próximo presupuesto plurianual europeo convencen a Italia, cuyo voto a favor decanta la mayoría a favor de la creación de la mayor área de libre comercio del mundo.

Opiniones divididas

26 años después el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) da el último paso para su firma. Las nuevas salvaguardias y el adelanto de dinero para la agricultura en el próximo presupuesto plurianual de la UE han conseguido convencer a Italia para que inclinara la balanza por el sí.

En los pasillos de las instituciones europeas se asume que el acuerdo va más allá de su dimensión económica. Es la respuesta de la UE a una política exterior de Donald Trump que se salta los consensos y el derecho internacional, justo en un momento en el que el presidente de EEUU está acelerando su versión de la doctrina Monroe, con la intervención militar en Venezuela o las amenazas a otro países como Colombia o México.

Se espera que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, viaje la semana que viene a Paraguay para firmar un acuerdo que creará la mayor área de libre comercio del mundo con 780 millones de ciudadanos. Desde las instituciones europeas se ha vendido el tratado como muy favorable para la economía de la UE, ya que se dará un impulso a la industria europea porque se va a potenciar las ventas de maquinaria y vehículos. Los cálculos de la Comisión señalan que las empresas europeas incrementarán las exportaciones en 84.000 millones de euros. 

Aunque el acuerdo no ha contado con el beneplácito de países como Francia, Irlanda, Polonia o Hungría, se ha logrado convencer a Italia para alcanzar el respaldo de al menos 15 de los 27 estados miembros de la UE, que representan el 65% de la población de la UE. Tanto España como Alemania o los países nórdicos han respaldado este acuerdo comercial.

En el caso de Francia, su oposición responde más a los problemas de política interna del Emmanuele Macron, ya que las últimas propuestas de revisión del tratado convencían a la delegación francesa. La ultraderecha en Francia está utilizando el acuerdo comercial como una arma política contra Macron.

El desbloqueo ha sido posible tras las concesiones de la Comisión Europea. Ursula Von der Leyen propuso a los ministros de Agricultura de la UE este miércoles el adelanto de hasta 45.000 millones de ayudas previstas en el próximo presupuesto de la Política Agraria Común.

Además, se han ampliado las salvaguardias para proteger a los agricultores europeos. Fuentes diplomáticas han señalado que se confirma “el mecanismo de salvaguardia bilateral, que prevé disposiciones que permiten a la UE suspender temporalmente las preferencias arancelarias sobre las importaciones de ciertos productos agrícolas en caso de perturbación del mercado de la UE”.

Fuentes de la presidencia rotatoria de Chipre han explicado que también se ha acordado “reducir el umbral para iniciar investigaciones sobre productos agrícolas sensibles del 8% al 5%”.

A pesar del incremento de las salvaguardias y la flexibilización del presupuesto europeo, los agricultores españoles no están de acuerdo con la firma del acuerdo comercial con Mercosur. Desde hace meses, tanto en España como en el resto de Europa se han vivido protestas de los agricultores con el argumento de que los productos latinoamericanos inundarán el mercado europeo.

Sindicatos europeos pidieron más salvaguardas para los trabajadores en el acuerdo UE-Mercosur

La Confederación Europea de Sindicatos (CES) instó este jueves a incluir más salvaguardias en el acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur para otorgar más protección a los trabajadores.

La CES pidió en un comunicado que la UE y sus Estados miembros garanticen que cualquier avance vaya acompañado de “sólidas salvaguardias sociales, incluidos mecanismos de salvaguardia claros y creíbles y medidas de acompañamiento para los trabajadores, así como la aplicación efectiva de los compromisos laborales”.

Los embajadores de los Veintisiete abordarán mañana en una reunión la mejora de las salvaguardias, contempladas en el acuerdo con el Mercosur, pactadas en diciembre con el Parlamento Europeo para proteger a los productores europeos en el caso de que una serie de artículos sensibles se vea perjudicada por el pacto.

Si esas medidas reciben respaldo, los países podrían proceder a votar para autorizar a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a que viaje la próxima semana a Paraguay para firmar el acuerdo, paso necesario para que pueda entrar en vigor de manera provisional.

“Dado que el entorno geopolítico se ha vuelto mucho más difícil, la UE debe considerar cómo fortalecer las relaciones con sus socios democráticos y reforzar la estabilidad”, dijo la CES.

En ese sentido, la confederación sindical consideró que la intensificación del comercio puede ofrecer oportunidades, en particular para la industria europea, pero advirtió de que “el comercio solo puede apoyar los objetivos políticos europeos si garantiza un trabajo digno y una competencia leal”.

Aseguró que “los sindicatos de ambas partes, como actores democráticos clave, deben participar plenamente en la configuración y el seguimiento de este proceso”.

En concreto, la CES pidió que el capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible del acuerdo con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay aproveche al máximo los procedimientos para promover el respeto de los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y “abordar de manera rápida y eficaz las preocupaciones en materia de derechos laborales”.

También llamó a implementar “medidas de acompañamiento claramente definidas” para los trabajadores, entre las que se incluyen el acceso efectivo a los instrumentos de ajuste existentes de la UE, como el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización.

Igualmente, el apoyo específico a los trabajadores de los sectores afectados por la reestructuración vinculada al acuerdo, y una revisión temprana y exhaustiva de las repercusiones sociales y en el empleo, “que permita adoptar medidas correctivas cuando sea necesario”.

Al mismo tiempo, la CES solicitó un papel significativo y con recursos suficientes para los sindicatos en el seguimiento y la aplicación del acuerdo, también mediante grupos consultivos nacionales, y un diálogo estructurado con los sindicatos de los países del Mercosur.

Por último, pidió un uso coherente de los instrumentos de condicionalidad social en la UE, “garantizando que las preferencias comerciales sigan estando en consonancia con el respeto de los derechos sindicales, la negociación colectiva y las normas laborales fundamentales”.

La ultraderecha francesa anuncia una moción de censura contra el Gobierno por el pacto UE-Mercosur

Jordan Bardella, presidente del ultraderechista Agrupación Nacional (RN) y delfín de Marine Le Pen, anunció este jueves que presentará una moción de censura contra el Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu, al considerar que este no ha hecho lo suficiente para impedir el pacto entre la UE y el Mercosur.

Asimismo, Bardella, que es eurodiputado, adelantó que su partido, incluido en el grupo del Parlamento Europeo Patriotas por Europa, promoverá también una moción de censura en el Parlamento Europeo contra la Comisión Europea que preside Ursula von der Leyen.

“Emmanuel Macron sabe que el acuerdo del Mercosur será adoptado, pase lo que pase e independientemente del voto de Francia. Al pretender oponerse hoy, después de años de negociaciones sin haber defendido jamás los intereses franceses, intenta una maniobra de comunicación tan tardía como hipócrita”, denunció Bardella, en un mensaje en ‘X’.

Esta moción, sin embargo, tiene pocas probabilidades de prosperar, pues, en principio, la izquierda no la apoyaría debido al ‘cordón sanitario’ que históricamente ha levantado contra la ultraderecha. La situación cambiaría si los progresistas presentasen una moción propia, a la que el RN sí que podría sumarse.

En su mensaje, Bardella dijo que la “puesta en escena” de Macron representa “una traición a los agricultores franceses, que sufrirán directamente las consecuencias de este acuerdo”.

El líder ultranacionalista pretende tumbar al Ejecutivo de Lecornu, quien fue nombrado primer ministro por el propio Macron, con el objetivo de debilitar al presidente, cuya cotas de popularidad se despeñaron desde las elecciones legislativas anticipadas que convocó en 2024.

El mandatario francés anunció este jueves que su país se opondrá en la votación de mañana en Bruselas al acuerdo de libre comercio entre la UE y el bloque sudamericano del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).

Macron advirtió en un comunicado que la más que probable firma del pacto por parte de la UE “no es el fin de esta historia” y justificó su oposición a la que sería la mayor área de comercio libre del mundo por “un rechazo político unánime” en Francia.

Para evitar la ratificación de este acuerdo, París necesitaría una minoría de bloqueo en el seno de la UE que, actualmente, parece estar fuera de su alcance.

Los pros y los contras de Mercosur para la agroalimentación española

El acuerdo de la UE con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) genera amenazas y oportunidades para las empresas agroalimentarias españolas, aunque para el sector primario se ha convertido en el catalizador del descontento y de las protestas del campo contra las políticas europea.

La ganadería destaca entre los sectores que se ven más amenazados, mientras que, del lado opuesto, hay ventajas para los aceites de oliva o los vinos españoles.

El Gobierno español insiste en la importancia de una zona de libre comercio entre los dos bloques y, más aún, en el entorno geopolítico actual.

Los agricultores y los ganaderos rechazan el acuerdo mientras que en la industria transformadora, representada por su patronal FIAB, hay una posición favorable.

“Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios”, según declara a EFE el director general de Cooperativas Agro-Alimentarias, Gabriel Trenzado.

El acuerdo

El acuerdo incluye concesiones a Mercosur en el vacuno, en las aves de corral, en el etanol y en el arroz, aunque con plazos y de forma gradual; en los envíos cárnicos limita las preferencias a una fracción de la producción de la UE (el 1,5 % para la carne de vacuno y el 1,3 % para las aves de corral).

En cuanto a los productos que exporta España, una potencia agrícola de la Unión Europea, beneficia al vino y otras bebidas, aceite de oliva, chocolate o lácteos; no obstante, desde el sector manejan plazos que se pueden alargar diez años para esas ventajas.

En la pesca, la liberalización podría beneficiar al abastecimiento de materia prima para la industria española y entre las eventuales concesiones hay plazos muy dilatados, como por ejemplo un desarme arancelario en 16 etapas para las ventas españolas de sepia y calamares.

Las salvaguardas agrarias

Las salvaguardas fijadas para tranquilizar a los agricultores europeos se basan en un refuerzo de la vigilancia y en la reacción rápida ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios; afectan a productos sensibles, como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar.

Supondrían la vuelta de los aranceles si hay problemas serios con los productores comunitarios.

Según Trenzado, “ya le gustaría” al sector español tener esta clase de salvaguardas para otros acuerdos como el de la UE con Marruecos.

Comercio España-Mercosur

España exporta a Mercosur bienes agroalimentarios por 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones anuales, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 2024.

Los productos españoles más exportados a Mercosur son el aceite de oliva (106 millones), el vino y el mosto (33,6 millones) y las frutas de hueso (31,8 millones), mientras que los más importados son las tortas y habas de soja (1.880 millones), el café (381 millones) y los crustáceos (317,4 millones).

Ganadores y perdedores

El acuerdo, según la valoración del Gobierno español, desmantela aranceles impuestos a las ventas españolas de aceite de oliva, vino y bebidas espirituosas, porcino, frutas y hortalizas, especias, productos agrícolas transformados (confitería, espesantes, salsas) o quesos, ahora situados entre el 10 % y el 35 %.

En cuanto a las importaciones, fuentes de Agricultura señalan que incluso la ganadería se va a beneficiar de las concesiones a Mercosur, porque tendrá mayor seguridad de abastecimiento de granos esenciales como la soja, lo que favorece a la industria de los piensos.

Una opinión que no comparte el sector, que precisamente ha alertado de la amenaza que supone la apertura a los productos ganaderos de líderes agrícolas mundiales como Brasil o Argentina, en un momento muy delicado para la cabaña española.

Dentro de las frutas y hortalizas hay oportunidades para España, pero también amenazas por la apertura a los cítricos, especialmente a los zumos de Mercosur.

“El acuerdo es desequilibrado. Queda claro que el sector agroalimentario no ha estado del todo presente, sino que han pesado otros intereses”, ha concluido Trenzado.

EFE