Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124


En sus primeros años en el fútbol argentino, se destacaba por la rapidez y la destreza, aunque su estructura física era claramente delgada. Su principal arma pasaba por la explosión en las piernas y por un centro de gravedad bajo que le permitía marcar diferencias y superar rivales con facilidad.
ASÍ FUE LA IMPRESIONANTE TRANSFORMACIÓN DE ALEXIS SÁNCHEZ
El paso de Alexis Sánchez al fútbol europeo significó un antes y un después, especialmente desde su desembarco en el Barcelona, donde comenzó un proceso de cambio físico profundo. Allí empezó a sumar masa muscular y a moldear su cuerpo para responder a un juego mucho más intenso y demandante.
Sin embargo, fue en el Arsenal donde esa evolución terminó de consolidarse. En el exigente contexto de la Premier League, el chileno desarrolló una contextura poderosa y definida. Se transformó en un futbolista de físico trabajado, con una combinación notable de potencia, resistencia y velocidad que lo volvió difícil de frenar y le permitió sostener una presión constante durante los partidos.
Hoy, con 35 años, el “Niño Maravilla” refleja en su cuerpo el resultado de años de constancia y esfuerzo. Su musculatura marcada y firme contrasta de manera evidente con aquel joven liviano que supo vestir la camiseta de River, y deja en claro que el sacrificio y la disciplina fueron determinantes tanto en su carrera como en su transformación corporal.
El imponente estado físico que muestra actualmente no es fruto del azar ni de una condición innata. Detrás hay una dedicación casi meticulosa al cuidado personal, basada en rutinas de entrenamiento estrictas y en un control exhaustivo de la alimentación. Sánchez es conocido por pasar largas jornadas en el gimnasio, enfocándose en trabajos de fuerza que fueron esculpiendo su físico con el correr de los años.
Pero su compromiso no termina ahí. En la vida cotidiana, especialmente en la cocina, mantiene el mismo nivel de exigencia: controla porciones, mide aceites, revisa calorías y cuida cada detalle de su dieta. Esa atención permanente explica, en gran parte, la notable evolución física que acompaña su vigencia deportiva.