Polémica final: perdió por nocaut pero cuando su rival festejaba la victoria, lo sorprendió y lo mandó a la lona

Polémica final: perdió por nocaut pero cuando su rival festejaba la victoria, lo sorprendió y lo mandó a la lona
En Castro Barros 75 se cruzaron en un combate de seis rounds en la categoría superwelter el dominicano Fausto Báez y el argentino Facundo Dávila, quien ganó por la vía rápida pero se encontró con una reacción inesperada de parte del púgil visitante, a quien entrena el padre de Brian Castaño.

Cuando Báez perdió la pelea fue cuando su rincón tiró la toalla pero, desorientado golpeó de atrás al vencedor que festejaba. Muchos interpretaron esa conducta como producto de su desorientación, por la cual terminó internado y su equipo reclama que la pelea debió ser detenida antes para protegerlo.

Dávila tiene un récord profesional de seis triunfos (2 por KO) y se mantiene invicto mientras que Báez llegaba a esta pelea con dos victorias (una por la vía rápida).

Báez agravó su estado una vez que ingresaron al Gimnasio José Oriani de la Federación Argentina de Box. Su mánager, Victoria Rodríguez, publicó en las redes que está estable y que le hicieron una tomografía a raíz de un golpe frontal que le provocó pérdida de conocimiento y un golpe en la nuca, y que está mejorando de a poco.

La representante y pareja de Báez criticó la actuación del árbitro ya que apuntó a que no estaba en condiciones de continuar y no frenó el combate con antelación.

El propio derrotado publicó una foto horas después ya afuera del Hospital Durand : «No fue mí noche. Llegué muy bien preparado, estaba seguro pero las cosas arriba del ring no salieron como esperaba», escribió. También pidió disculpas y dijo que «si algo pareció inapropiado, fue un momento confuso pero y estoy bien. No hay excusa: esto es boxeo y así es el deporte. Hay Guerrero para rato».