Reciclando este elemento que está en muchos hogares podés generar una trampa para mosquitos: cómo es

Reciclando este elemento que está en muchos hogares podés generar una trampa para mosquitos: cómo es
Con la llegada del calor, los mosquitos vuelven a convertirse en una de las principales molestias en los hogares. Frente a este problema recurrente, muchas personas buscan alternativas simples y accesibles para reducir su presencia. Entre las propuestas que circulan, el reciclaje vuelve a ocupar un lugar central.

Objetos de uso cotidiano que suelen descartarse pueden transformarse en aliados inesperados para el control de insectos, combinando cuidado ambiental y utilidad doméstica. En particular, un elemento presente en muchos hogares puede reconvertirse en una trampa eficaz contra los mosquitos mediante un método sencillo. Se trata de las latas de durazno.

QUÉ PODÉS RECICLAR PARA COMBATIR A LOS MOSQUITOS CON UN SIMPLE TRUCO

Reciclar latas de durazno para convertirlas en un portaspiral colgante se presenta como una opción original y útil en una época del año marcada por el calor, la humedad y la proliferación de mosquitos. Quienes disfrutan de espacios abiertos destacan que el espiral continúa siendo uno de los métodos más efectivos y accesibles para mantenerlos alejados.

Materiales:

* Latas de durazno vacías
* Herramienta para cortar metal
* Pintura a la tiza o acrílica
* Aplicadores finos para detalles
* Alambre maleable para artesanías

Paso a paso:

1. Cortar la base de dos latas por debajo de la mitad hasta obtener piezas de tres o cuatro centímetros de altura.
2. Marcar un semicírculo en una de las latas y retirarlo para generar un borde más largo que funcionará como pieza exterior.
3. Superponer ambas partes, colocando la lata de borde extendido por fuera y la otra por dentro, y doblar las aristas hacia el interior para fijarlas.
4. Aplicar pintura base en toda la superficie y dejar secar por completo antes de avanzar.
5. Utilizar aplicadores de punta fina para agregar flores, motivos geométricos o cualquier diseño decorativo.
6. Formar dos aros de alambre que servirán como manijas y unirlos a la base metálica.
7. Cortar un tramo adicional de alambre en forma de U para sostener el espiral repelente.

La incorporación de un soporte colgante facilita su colocación y evita el contacto directo con mesas, pisos o superficies delicadas. Además, el diseño permite adaptar el objeto al estilo del ambiente donde se utilice, sumando un valor estético al elemento funcional.