En el actual escenario de fragmentación política en Sudamérica, surge la necesidad impostergable de que el campo popular trascienda las estructuras tradicionales para disputar el sentido común. La crisis de representación obliga a repensar las estrategias de intervención, evitando caer en las trampas de una institucionalidad que, en muchas ocasiones, actúa como guardiana del statu quo neoliberal.
La reconstrucción del poder desde las bases no es solo un imperativo ético, sino una urgencia económica. Frente a modelos de ajuste que priorizan el pago de deudas externas por sobre la inversión social, la organización comunitaria surge como el motor capaz de impulsar una economía heterodoxa, centrada en la producción local y el fortalecimiento del mercado interno.
Redelimitar la cancha implica, fundamentalmente, ampliar el horizonte de lo posible, integrando las demandas de los movimientos sociales, feministas y ecologistas. Solo a través de una base social movilizada se podrá garantizar la vigencia efectiva de los derechos humanos frente a las constantes amenazas de retroceso conservador en la región.
La Mirada de NoticiaHub
La apuesta por el poder popular representa el único camino viable para desmantelar la hegemonía financiera que estrangula a nuestras sociedades. Redelimitar la cancha no es un mero eslogan, sino la acción política de recuperar la soberanía económica y social, poniendo el bienestar de las mayorías por encima de la acumulación de capital, en una disputa donde los derechos no pueden ser nunca una mercancía.
Fuente: elcohetealaluna.com

