Sin una definición a la vista, se multiplican los contactos internacionales por la crisis en Venezuela

Sin una definición a la vista, se multiplican los contactos internacionales por la crisis en Venezuela

Se conoció que el presidente francés llamó al libertario por la caída de Maduro. La Unión Europa pidió resguardar sus intereses. Y Catar se ofreció como posible mediador.

La captura y traslado de Nicolás Maduro, en el marco de la intervención militar norteamericana, activó una intensa ronda de contactos diplomáticos, conversaciones políticas y gestos de mediación entre gobiernos y actores internacionales, en un intento por ordenar el escenario posterior a la caída del líder del régimen chavista. Aunque en las intenciones se busca evitar una escalada mayor del conflicto, las negociaciones aún no definieron una salida. Este lunes asumió en el gobierno formal Delcy Rodríguez, apoyada por Donald Trump, mientras la oposición encabezada por Corina Machado no la reconoce. Por la noche se registraron tiroteos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, en Caracas, lo que aumentó la tensión.

La incertidumbre política está por saber de qué manera se mueven y acomodan las fichas del tablero venezolano, con la presión de Estados Unidos de hacerse con recursos estratégicos como el petróleo, el intereses de otros países extranjeros para preservar intereses estratégicos, y el grado en que habrá una transición o no.

Ayer se confirmó en Buenos Aires que el presidente francés Emmanuel Macron mantuvo una comunicación directa con Javier Milei. El diálogo fue confirmado por el canciller Pablo Quirno, pero no trascendieron detalles oficiales. El francés habló con el libertario en una ronda que abrió el mismo sábado hasta con Trump. Milei recibió la llamada en Olivos, junto a Quirno y el embajador francés Romain Nadal.

Europa mantiene canales abiertos con el nuevo poder en Caracas

Este martes la Unión Europea confirmó que continuará en contacto con el flamante gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada tras la caída de Maduro. Desde Bruselas aclararon que la decisión no implica un reconocimiento pleno de legitimidad, sino una política de contacto pragmático para “salvaguardar intereses y defender principios”, una fórmula ya utilizada durante los años de aislamiento del chavismo.

“La UE hará lo mismo que hasta ahora, incluso sin reconocer legitimidad”, explicó la portavoz comunitaria Anitta Hipper, subrayando que el bloque prioriza mantener canales abiertos en un contexto de alta volatilidad política.

A su vez, desde el exilio, el dirigente opositor Edmundo González Urrutia mantuvo una reunión en Madrid con el expresidente español Felipe González, centrada en los desafíos de una eventual transición democrática. “Los procesos de transición no son lineales ni simples”, escribió González Urrutia tras el encuentro, en un mensaje que buscó marcar distancia de soluciones inmediatas o meramente militares.

El contacto refleja el intento de sectores de la oposición de reinsertarse como actores políticos en la discusión internacional, luego del dessaire de Trump a Machado.

Desde Medio Oriente, Catar se ofreció formalmente a mediar para alcanzar una “solución pacífica inmediata” y llamó al diálogo y a la desescalada. Doha, que ya actuó como intermediario en intercambios de presos entre Washington y Caracas, aseguró que mantiene canales abiertos con todas las partes y reafirmó su compromiso con el derecho internacional y la resolución pacífica de controversias.

Un escenario marcado por fracasos previos

El nuevo ciclo de contactos se da sobre el trasfondo de múltiples mesas de negociación que fracasaron en los últimos años. Entre 2016 y 2023 hubo intentos de diálogo con mediación del Vaticano, Noruega, México y el Grupo Internacional de Contacto. El último gran acuerdo, el Acuerdo de Barbados de octubre de 2023, buscaba garantizar condiciones electorales, pero quedó trunco por incumplimientos del régimen de Maduro y la reanudación de sanciones.

Esa experiencia fallida explica la cautela actual de muchos actores internacionales, que combinan contacto diplomático, presión política y ofertas de mediación, sin apostar todavía a una única mesa formal de negociación.

Con información de EFE y NA

MC