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Segunda audiencia en el juicio a los hermanos Kiczka por distribuir material pedófilo
Están imputados por tenencia, facilitación y distribución de material de explotación sexual infantil agravado por ser las víctimas menores de 13 años.
Después del resonante inicio del juicio oral, ayer martes se desarrolló en el Tribunal Penal Número 1 de Posadas la segunda audiencia del proceso que busca comprobar las culpabilidades de Germán y Sebastián Kiczka, imputados por “tenencia, facilitación y distribución de material de explotación sexual infantil (MASI), agravado por ser las víctimas menores de 13 años”, además de un cargo de abuso sexual que se le agrega al segundo. Las acusaciones se basan en más de 900 imágenes y videos de pedofilia, incesto y zoofilia hallados en distintos dispositivos electrónicos del ex legislador libertario de Misiones, de 44 años de edad, y de su hermano mayor, de 47. Los dos están detenidos en la Unidad Penal de Cerro Azul de manera preventiva desde agosto pasado, cuando la investigación iniciada en febrero tomó nuevos bríos después de estar virtualmente paralizada durante varios meses.
Aunque ninguno de los Kiczka respondió preguntas ni del tribunal ni de los fiscales, ambos entregaron declaraciones por escrito que permiten vislumbrar la estrategia de sus defensas, patrocinadas por dos abogados distintos pero en apariencia sincronizadas. Sebastián parece reconocerse como el dueño de todo el material encontrado en las computadoras secuestradas tras los allanamientos de agosto pasado y le pidió disculpas a su hermano por esta derivación que terminó arruinándole su carrera política. En simultáneo, su letrado aboga por la declaración de inimputabilidad al considerar que el mayor de los Kiczka tiene una “compulsión psicológica” por el consumo de material de abuso sexual infantil, tal como él mismo había declarado meses atrás en otra misiva escrita remitida al Juzgado de Instrucción 4 de Apóstoles, quien llevó adelante la investigación. La idea parece ser la de pedir un tratamiento de salud mental como forma de evitar la cárcel.
Se considera diputado cuando ya no lo es
En ese sentido, Germán se sigue reconociendo como diputado provincial (pese a que fue expulsado de la legislatura misionera en septiembre de 2024) y repite la misma consigna que gritó ante las cámaras que lo filmaron cuando la policía lo trasladaba a una comisaría de la localidad de Apóstoles tras detenerlo en agosto último, luego de una semana de fuga: “Esto es una persecución política en mi contra”. Sin embargo se negó a responder preguntas de las distintas partes.
Germán Kiczka fue el primer diputado que logró encajar en la Cámara de Representantes de Misiones el partido Activar, fundado y liderado por Pedro Puerta, hijo menor del dos veces gobernador y dos días presidente de la Nación, Ramón Puerta. Pedrito, como conocen al abogado y empresario de 37 años, creó esa fuerza con la idea de desarrollar un armado opositor al Frente de la Renovación, alianza que gobierna la provincia mesopotámica desde principios de siglo bajo el liderazgo del ingeniero Carlos Rovira. Activar tuvo un sinuoso derrotero de alianzas políticas: arrancó en 2021 encolumnándose en Juntos por el Cambio pero dos años después viró hacia La Libertad Avanza, tal como dejan de manifiesto fotos con diversos referentes del mileísmo incluso en la propia Casa Rosada, donde Germán llegó a ser recibido semanas antes de su detención.
Una supuesta persecusión política
El menor de los Kiczka se abraza a la tesis de la persecución política por carácter transitivo: haber sido una creación política del puertismo lo coloca, según él, en la mira del rovirismo, quedando como botín de una guerra que opone a las dos corrientes entre las que se meció el poder de Misiones durante las últimas cuatro décadas. La realidad, sin embargo, lo ubica en un lugar más incómodo, habida cuenta de los archivos de pedofilia, incesto y zoofilia hallados en distintos dispositivos digitales de su propiedad, todo eso sin contar la fuga que protagonizó durante casi una semana desde su pedido de captura hasta su hallazgo en un camping municipal de Loreto, localidad de Corrientes. Aunque él negó su condición de prófugo: asegura que se había dirigido a la provincia lindera para realizar un “retiro espiritual”.
Así las cosas, el otro hecho de magnitud es que el tribunal aceptó la citación de Pedro Puerta como testigo de la causa, algo que ya venían solicitando los fiscales, aunque con la resistencia de la defensa. Solo resta conocer si el también legislador libertario lo hará de manera presencial o escrita.